Crece el recurso a centros para que padres en disputa puedan ver a sus hijos
Los jueces deciden acudir a este servicio cuando observan que una pareja en proceso de separación tiene problemas para cumplir el régimen de visitas o lo rechaza el propio menor.
Además, es habitual hacer uso del recurso en los casos de violencia de género, cuando existen riesgos si la pareja se encuentra pero el juez determina que ambos progenitores tienen derecho a pasar tiempo con sus hijos y quieren hacerlo.
El equipo del PEF de Las Rozas (Madrid), formado por psicólogos, trabajadores y educadores sociales, asegura que en estos centros existen varias modalidades de encuentro en función del grado de conflicto que exista entre los progenitores.
En ellos se gestiona la recogida y entrega del menor al otro progenitor y se organizan visitas supervisadas para que el padre que no dispone de la custodia pueda pasar tiempo con el niño.
También se programan encuentros sin que sea necesaria la supervisión directa del equipo técnico del centro, según explica a Efe la psicóloga de este punto de encuentro, Patricia de Teresa.
"Cuando los padres reciben la noticia de que tienen que ir a un punto de encuentro se desconciertan, pero luego no tienen más remedio que aceptarlo porque lo ha ordenado el juez", dice.
Los niños no suelen rechazar el centro, lleno de juegos y entretenimientos para ellos, y asimilan bien la situación, "porque lo único que quieren es estar con sus padres a no ser que hayan presenciado un caso de maltrato", apunta la psicóloga