El sospechoso del crimen de Dana, 13 horas impasible sin colaborar

  • Sergio se ha acogido a su derecho a no declarar

  • Los investigadores buscan certezas de que el crimen se cometió en la casa

Más de 13 horas de trabajo del servicio de criminalística de la Guardia Civil en la vivienda del sospechoso del crimen de Dana. Él, impasible en el exterior, sin colaborar. No tiene por qué hacerlo, cierto, pero su abogado ya lo ha dicho, no declarará con los guardias. Sólo en el juzgado. Podría haber hablado pero no quiere decir nada, “se mantiene en su inocencia, tranquilo”. La búsqueda de más pruebas seguirá este viernes. Durante la jornada del jueves han estado más de dos horas de en la escalera. El lugar donde ya hallaron sangre y los resultados de ADN confirmaron que eran restos biológicos de Dana. Buscan más certezas de que en la casa se cometió el crimen. Pero estaba lavado con lejía y agua fuerte. Una pared incluso recién pintada.

La Guardia Civil sospechaba de él desde el principio pero Sergio tuvo 20 días para deshacerse del cuerpo y lavarlo todo a conciencia, hasta que hicieron la primera inspección ocular. Eso dificultó la obtención de los resultados. También en el maletero del vehículo había sangre, donde sospechan que trasladó el cadáver al monte. Este jueves han repetido la recogida de muestras.

Buscan el resto del cuerpo de Dana

Los análisis de las antenas a las que se enganchó su teléfono marcaron los lugares que había recorrido el día de la desaparición. A unos dos kilómetros de ese punto donde insisten en buscar los restos de Dana, encontraron un hueso largo, el fémur. Lo desplazó un perro a la finca de un vecino que avisó a la guardia civil porque nada más verlo comprendió que era humano. Han recorrido ese punto una y otra vez y los perros incluso en los arroyos porque además de los animales, las lluvias torrenciales pudieron desenterrar los restos. De hecho han tenido una falsa alarma cuando un perro ha encontrado un trozo de columna de animal.

Hoy el hermano de Dana explicaba que le había cogido el ADN para cotejarlo y que la Guardia Civil le había dicho que Dana estaba muerta. El hueso es de ella tal y como avanzó Informativos Telecinco en exclusiva. El resultado de esos análisis precipitó la detención de Sergio. Su abogado ha explicado que se lo esperaban ya que hace unos días le pidieron su ADN su teléfono.

El teléfono móvil de Sergio, clave en la investigación

Le han requisado el móvil porque con el teléfono pueden trabajar con más precisión en los posicionamientos. Hasta ahora había trabajado con las antenas y el margen de imprecisión es mayor. Con el GPS del teléfono podrán acotar los movimientos erráticos de Sergio el día de la desaparición de Dana.

Esa tarde la última persona que la vio y con la que habló es Ingrid su compañera en el bar. Asegura que era celoso y frío aunque ella no sabía que Dana llegó a denunciarlo por malos tratos. Sospechaba de Sergio desde el principio porque Dana no tenía pensado viajar ni esconderse de ningún prestamista como dice él. Es una de las estrategias de defensa de Sergio que desde el primer momento ha hablado a los medios de comunicación vertiendo argumentos para que todos pensaran que Dana se había ido voluntariamente. Esa tarde antes de desparecer Dana habló con Ingrid. Serían las 20.30. Después de eso silencio. A las 23 horas apareció Sergio en el bar buscando a Dana. Llevaba el bebé en brazos. “Hizo un papel, comenzó su coartada”, aseguran los investigadores. Nadie se podía creer que una mujer con un bebé tan pequeño se hubiera marchado así. Los familiares de Dana van a pedir que les dejen llevarlo a Rumanía.