Donan su cerebro para ayudar a curar la enfermedad neurológica que la mató tres semanas después de dar a luz

  • Le diagnosticaron la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob

  • Con 35 años, se convirtió en una de las personas más jóvenes en ser diagnosticada

  • Los médicos pensaron que no iba a vivir lo suficiente para dar a luz

Sabrina Lauman, estadounidense de 35 años residente en la ciudad de Alberta, Minnesota, apenas llevaba varias semanas de embarazo cuando le fue diagnosticada la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob; una enfermedad neurológica, de naturaleza degenerativa y con pronóstico mortal. De hecho, los médicos ni siquiera pensaban que fuese a vivir lo suficiente como para poder dar a luz.

La familia afrontaba una situación devastadora: Sabrina se convirtió en una de las personas más jóvenes en ser diagnosticada de un tipo de demencia mortal, según informa Global New.

Pese a todos los pronósticos, la estadounidense vivió lo suficiente para dar a luz por cesárea y pudo ver a su bebé. Fueron tres semanas más tarde cuando murió, el pasado 4 de febrero de este año, justo en la fecha original en la que estaba previsto el parto.

Su triste marcha dejó a todos desolados, pero la familia cumplió su voluntad de que su muerte no fuese en vano; cumplieron con el regalo que Sabrina quería hacerle a la ciencia: donaron su placenta, su líquido amniótico, la sangre del cordón umbilical y su cerebro para que los investigadores puedan prevenir que otras familias sean golpeadas por casos como el suyo.

No se teme por el bebé

La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob afecta a una persona por millón, pero los pacientes normalmente son sexagenarios y mueren a los cuatro meses tras los síntomas. Hay otros siete casos documentados sobre mujeres embarazadas con esta enfermedad, pero “nunca se ha documentado un caso de transmisión al bebé”, razón por la cual, como recoge Global News, los expertos se encuentran seguros de que la hija de Sabrina, Stella “no está en riesgo”.

La familia abandera la lucha contra la enfermedad

Con su gesto, cumpliendo la voluntad de Sabrina, la familia se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la enfermedad, con la hermana de la fallecida, Marie Alba, llamando a las personas de todo el mundo a “continuar con la batalla por encontrar una cura”.

La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob se produce por el prion (PrP), un agente infeccioso formado por las proteínas priónicas capaz de formar agregados moleculares aberrantes.

“Las proteínas priónicas son normales en el cerebro humano, pero se vuelven problemáticas cuando se forman y pliegan mal. Una vez que se pliega de forma incorrecta, hace que su proteína vecina se doble de manera incorrecta”. De este modo, se desencadena una especie de efecto dominó, indica el profesor de neorología Valerie Sim, de la Universidad de Alberta, que recibió la donación.

Si bien los casos hereditarios e infecciosos están documentados, la causa de la aparición del prion es desconocida en la mayor parte de los casos, y por ello donaciones como las de Sabrina son fundamentales para que la investigación intenté hallar respuestas y una posible cura.