Seat retoma la actividad este lunes entre estrictas medidas de seguridad tras un mes y medio con la fábrica parada

  • Aplicarán un ERTE para retomar la actividad de forma escalonada

  • Nissan prevé arrancar el lunes siguiente

Seat prevé retomar este lunes la actividad en sus plantas un mes y medio después de parar sus líneas de producción debido a la pandemia de coronavirus. La automovilística con sede en Martorell (Barcelona) decidió dejar de fabricar vehículos el viernes 13 de marzo, antes de la declaración del estado de alarma, debido a la previsión de falta de suministros provocada por el COVID-19.

Ante esta situación, la compañía presentó un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por fuerza mayor para el conjunto de la plantilla, aproximadamente 14.800 personas, alcanzando un pico de 11.300 personas.

A partir del lunes, la compañía aplicará otro ERTE, esta vez por causas organizativas, que afectará a un máximo de 11.061 personas --principalmente de producción-- durante ocho semanas, y que servirá para retomar la actividad de forma escalonada.

La reincorporación al trabajo se materializará en tres fases para garantizar la implementación de las medidas de protección para la salud de los trabajadores: la primera fase afectará a un máximo de 9.390 personas, la segunda a un máximo de 6.759 y la tercera a un máximo de 3.558 trabajadores.

Durante el paro de la fábrica, la automovilística dedicó una semana a fabricar respiradores desarrollados por el Institut de Recerca Germans Trias i Pujol, el Hospital Clínic de Barcelona y la Facultad de Medicina de la Universitat de Barcelona (UB) con Protofy.xyz.

En total la compañía fabricó más de 600 respiradores entre el 3 y el 10 de abril, cuando decidió parar la operativa con motivo de la mejora de la situación en las unidades de cuidados intensivos (UCI), y su fabricación se llevó a cabo en la línea de montaje del Seat León.

Nissan: 4 de mayo y anuncio de huelga

Nissan prevé reanudar la producción en la planta de la Zona Franca de Barcelona el lunes 4 de mayo, así como en las plantas de Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca (Barcelona), después de que el 13 de marzo también decidiera parar la actividad por la falta de suministros debido al coronavirus.

La automovilística pondrá en marcha la línea 2 para cumplir con los pedidos de la 'pick-up' de Mercedes-Benz, mientras que la línea 1, que fabrica la e-NV200, aún no tiene fecha de inicio de la actividad.

Así lo confirmó la compañía el miércoles a los trabajadores en un reunión con el comité de empresa, que, tras acabar el encuentro difundió un vídeo en el que planteaba una huelga indefinida hasta que se "clarifique" el futuro inmediata de sus plantas.

El presidente de Nissan Europa, Gianluca De Ficchy, y el consejero director general de Nissan Motor Ibérica (NMISA), Genís Alonso, se reunieron el viernes con los comités de empresa de las plantas de la Zona Franca y Montcada i Reixac (Barcelona). De Ficchy explicó que informarán sobre el plan industrial antes de la parada técnica de verano y se dará a conocer a todos el resultado del estudio, pero que de momento están discutiendo opciones con Japón.

La compañía tenía previsto reducir la producción de la línea 1 después de Semana Santa, pasando de 102 a 60 unidades diarias, por la existencia de 'stocks', que aún no se han agotado, así como dejar de fabricar la furgoneta para Mercedes-Benz en mayo.

La amenaza de huelga de los trabajadores llega tras cuatro movilizaciones de la plantilla por las calles de Barcelona en los últimos meses para reclamar un plan de futuro para las plantas catalanas (Zona Franca Barcelona, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca) y también las del resto de España (Cantabria y Ávila).

La planta de la Zona Franca de Barcelona actualmente está funcionando cerca del 20% de su capacidad, con la fabricación de cuatro vehículos: la furgoneta eléctrica NV-200, las 'pick-ups' Nissan Navara y Renault Alaskan, y la 'pick-up' de Mercedes-Benz.

Este sábado, los comités de empresa de Nissan en España pidieron por carta una reunión a la ministra de Industria, Reyes Maroto, para tratar la "delicada situación" de la compañía, que antes de la pandemia del Covid-19 planteó el posible cierre de sus plantas españolas --cinco en Barcelona, una en Ávila y una en Cantabria--.