La historia de terror de Salma, la mujer secuestrada por su pareja en Murcia: "Le dijo donde pensaba enterrarla cuando la matara"
Salma ha asegurado que va a seguir hasta el final con la denuncia contra la que era su pareja
El perfil de Alberto 'El Coletas', detenido por secuestrar a Salma en Murcia: casi nadie lo conocía y un amigo le hacía los recados
Alberto, conocido como 'El Coleta', nunca salía de casa. Sus vecinos solo conocen su mote y aseguran que era un amigo quien le hacía los recados. Cuando se iba a dormir, después de pegar o violar a Salma, la dejaba maniatada y encerrada en el baño, según informa 'El País'. Este es el duro relato que la mujer de 38 años y de origen marroquí ha realizado el pasado viernes en el juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Murcia tras conseguir escapar.
Salma, con el shock todavía en el cuerpo y magullada, ha asegurado que va a seguir hasta el final con la denuncia contra la que era su pareja.
Una historia de terror que comenzó en abril de 2024
Su historia de terror comenzó cuando decidió trasladarse de Barcelona, donde vivía con su hermano, a la huerta de Murcia. Eso ocurrió en abril de 2024, cuando pensaba que Alberto era "buena persona y buen padre". Pero la violencia comenzó desde casi el primer día. Recibía palizas con los puños, con palos e incluso con barras metálicas.
Alberto le quitó el móvil al poco de llegar a su casa de Murcia. Su familia denunció su desaparición tras no poder contactar con ella. Según su relato, las palizas que le daba eran tan fuertes que acababa exhausto. Y justo ese cansancio fue lo que le permitió huir tras quedarse dormido y bajar la guardia.
Ese día, después de las agresiones, se fue a dormir sin atarla. La dejó en el baño como hacía siempre pero, esta vez, sin cerrar la puerta. Alberto nunca salía de casa, por lo que se valía de un amigo para hacer todos sus recados por el pueblo. E incluso se encargaba de distribuir la droga que vendía.
La hermana de Alberto y su hija acudían a la casa con frecuencia
En el bar del centro social de mayores del pueblo, de unos 5.000 habitantes, afirman que la última vez que lo vieron fue en el verano de 2024 o 2025. Aunque en la casa en la que se encontraba Salma sí que entraba la hermana del presunto agresor junto a su hija. Y según la víctima, cuando veían sus moratones, "apartaban la mirada".
Ella confiesa que nunca les pidió ayuda porque sentía mucho miedo de Alberto, según una de las testigos de su testimonio. "Él había llegado a dispararle con pistolas de fogueo y le había dicho incluso el lugar donde pensaba enterrarla cuando la matara", asegura. Tanto la hija como el hombre que le hacía los recados han sido detenidos pero después han quedado en libertad.
Salma recibió una paliza tan fuerte que perdió la visión de un ojo
Salma solo pudo salir al exterior una vez, cuando Alberto le propinó una paliza tan fuerte que perdió la visión en un ojo. Acompañada por la mujer que encubría los hechos, la acompañó al centro de salud para que no pudiera denunciarlo. No se llegó a realizar ninguna investigación pese a las heridas que presentaba.
La segunda vez que Salma pisó la calle fue cuando aprovechó el descuido de su agresor para subir el muro y pedir ayuda. Después de recorrer varios kilómetros a pie, llegó a casa de un antiguo amigo que considera "su ángel". Él la llevó a un centro de salud y ahí pudo dar la voz de alarma de lo que estaba ocurriendo. Ahora, Salma tiene la oportunidad de empezar su vida lejos de Alberto.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.esy por WhatsApp en el número 600 000 016.