Almudena, la madre del niño asesinado por su padre en Tenerife: tiene 26 años y se debate entre la vida y la muerte

Almudena, la mujer agredida y madre del niño asesinado en Tenerife, tiene 26 años. Informativos Telecinco
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Se llama Almudena, tiene 26 años y acaba de perder a su hijo de 10 años, asesinado presuntamente por su padre en Arona, Tenerife. Ella ha conseguido sobrevivir a los brutales ataques del agresor, pero el pequeño Fernando no. Su padre le propinó varios golpes con un machete en la cabeza.

Los hechos han tenido lugar a alrededor de la una de la madrugada de este viernes en el interior de una vivienda de Cabo Blanco en un "impactante" suceso que ha conmocionado al municipio de Arona, como ha señalado la alcaldesa de la localidad lamentando lo ocurrido. Fueron los vecinos los que, alertados por los gritos desesperados de la progenitora, avisaron a las autoridades.

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Uno de los agentes fue herido

Cuando los agentes llegaron al domicilio encontraron al menor sin vida y con una herida de arma blanca en la cabeza, mientras su madre estaba en estado muy grave, requiriendo su inmediato traslado y atención en un centro hospitalario de la isla. Allí, en el lugar del crimen, los agentes encontraron también al padre del niño, que portaba un machete.

En el intento de reducirle, de hecho, se mostró muy violento, oponiendo resistencia y llegando incluso a herir a uno de los agentes de la Guardia Civil personados en la vivienda, quien ha sido operado, aunque su situación no reviste gravedad y no peligra su vida, según ha precisado el delegado del Gobierno de Canarias, Anselmo Pestana. El agresor fue abatido a tiros.

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Los vecinos escucharon los gritos desesperados de la mujer

Los vecinos, al escuchar los gritos, intentaron entrar en la casa: "Los tres vecinos intentando abrir la puerta, pero era imposible", afirma uno de ellos. Como no podían acceder, llamaron a emergencias y una patrulla de la Guardia Civil que estaba en la zona llegó al barrio de Cabo Blanco en apenas unos minutos: "Nada más llegar ellos, salió para fuera como un loco".

El presunto parricida, armado con un machete platanero, se encaró con los agentes. Le pidieron que soltara alarma, pero se abalanzó sobre uno de ellos y le dio un machetazo en la clavícula. En ese momento, el hombre fue abatido en la calle: "Disparó y cayó al suelo. El hombre no pudo hacer otra cosa sin disparar".

Pronto llegaron los refuerzos y entraron en el piso donde vivía la familia. Allí encontraron el cuerpo del niño de 10 años y a Almudena, su madre, con múltiples heridas, pero todavía con vida. El presunto asesino mató a su hijo y a su perro, y lo intentó con la mujer que se encuentra en estado muy crítico.