Sospechan que el expríncipe Andrés dio a Jeffrey Epstein informes confidenciales sobre oportunidades de comprar oro y uranio en Afganistán

Su detención ha dejado a la monarquía británica en estado de shock y ha causado una crisis institucional en Reino Unido
Las primeras imágenes del expríncipe Andrés tras salir de comisaría: 11 horas detenido por su relación con el caso Epstein
La detención del expríncipe Andrés por el caso Jeffrey Epstein ha causado en un auténtico terremoto en Reino Unido, con la monarquía británica en shock y una crisis institucional abierta. Es el primer miembro de la realeza del país detenido en más de tres siglos y su situación no deja de despertar también el interés mediático nacional e internacional alrededor de la evolución de la investigación. Se sospecha que el expríncipe dio informes confidenciales a Epstein sobre oportunidades de comprar oro y uranio en Afganistán.
En su primera imagen tras pasar 11 horas en comisaria, el hermano de Carlos III era visto en el asiento trasero de un coche, ligeramente recostado y con rostro serio. Allí, las autoridades le interrogaron por sus vínculos con el pederasta estadounidense, fallecido el pasado 10 de agosto de 2019 después de suicidarse estando en prisión.

La acusación contra el expríncipe Andrés
La Policía acusa al expríncipe Andrés de conducta inapropiada en un cargo público por filtrar, presuntamente, información al millonario pederasta.
Esa acusación puede suponer la cadena perpetua para él, abriendo una crisis sin precedentes en la Casa Real británica, que ya ha manifestado, a través de un comunicado, que hay que dejar que la Justicia siga su curso.

La Policía del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, sorprendía a todos con la detención del expríncipe a primera hora de la mañana de ayer, 19 de febrero, comunicando posteriormente que después de esas 11 horas bajo arresto era puesto en libertad: "Este jueves hemos arrestado a un hombre de Norfolk en su sesentena por sospechas de irregularidades. El hombre ha sido ahora puesto en libertad mientras avanza la investigación", decía la Policía en uno de sus mensajes, indicando a su vez que uno de los registros --el de su vivienda en Norfolk--, había finalizado.
Tras ello, Andrés de Inglaterra abandonaba la comisaría de la localidad de Aylsham en la parte trasera de un vehículo. Su detención, ejecutada a raíz de sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto estadounidense, se producía así semanas después de que la Casa Real británica iniciara el proceso formal para retirar sus títulos, expulsándolo igualmente de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, en una actuación que fue defendida como "necesaria" a pesar de que continuaba negando las acusaciones en su contra.
Al respecto, el propio Andrés anunció en octubre de 2025 que renunciaba a sus títulos, entre ellos el de duque de York, al considerar que "las continuas acusaciones" en su contra "distraían" del trabajo del rey y de la familia real. Ya en 2019 anunció que abandonaba sus actividades públicas debido al escándalo.
El comunicado de la Casa Real británica
Tras la detención del expríncipe, su hermano, el rey Carlos III de Inglaterra, ha afirmado que "la ley debe seguir su curso". En un comunicado, señala: "He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrés Mountbatten-Windsor y las sospechas sobre mala conducta en el ejercicio de un cargo público. Lo que viene ahora es un proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto es investigado de manera adecuada y por las autoridades competentes".
"En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales", remarca el monarca, que añade: "Dejen que lo diga claramente: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, no sería adecuado que haga más comentarios sobre este asunto. Mientras, mi familia y yo seguiremos con nuestros deberes y servicio a todos ustedes".