La detección en las redes de una alerta de suicidio de una menor de edad permite detener en menos de 24 horas a un ciberacosador y depredador sexual en Madrid
La detención del depredador sexual por parte de la Policía se ha producido después de detectar en las redes una alerta de una víctima menor de edad con ideas suicidas
La Policía avisa a los padres de que el 72 % del material pedófilo sale de las redes sociales
MadridLa Policía Nacional ha detenido a un depredador sexual por ciberacosar sexualmente a niñas menores de edad tras conseguir localizarlo viviendo oculto en pésimas condiciones de salubridad en un piso de Madrid, donde fue arrestado menos de 24 horas después de detectar en las redes una alerta de una víctima menor de edad con ideas suicidas.
El detenido, que ha ingresado en prisión, se hacía pasar por menor de edad para captar a través de redes sociales a menores para que le enviaran contenido sexual, llegando a ofrecer dinero a cambio. La investigación se inició cuando los agentes recibieron una alerta de posible suicidio de una publicación en una red social de una usuaria menor de edad.
El ciberacosador detenido en Madrid, un depredador sexual con cuatro órdenes de búsqueda en territorio nacional
El 'groomer' -que es como se conoce a los depredadores sexuales en internet-- tenía cuatro órdenes de búsqueda por juzgados del territorio nacional, una de ellas de ingreso en prisión, según ha informado la Policía Nacional. Hasta el momento se ha logrado identificar a cinco víctimas, aunque la investigación sigue abierta y no se descarta que aparezcan más.
La investigación ha acreditado que una vez que se ganaba la confianza de las víctimas, les solicitaba imágenes íntimas y videollamadas de carácter sexual, llegando a ofrecer a veces entre 100 y 300 euros si accedían a sus pretensiones. Las imágenes luego las compartía con otros contactos si las niñas no accedían a quedar con él en persona, como ocurrió al menos una vez con una menor en una estación de autobús de Toledo.
Los agentes dieron con su paradero en un domicilio de la capital donde vivía escondido en condiciones pésimas de salubridad, con cuatro perros y rodeado de excrementos, y sin salir de casa desde hace años para realizar trámites como renovar el DNI o el carnet de conducir.