El pederasta del Raval de Barcelona acepta 83 años de prisión por violar y prostituir a una menor tutelada

El pederasta del Raval de Barcelona acepta 83 años de prisión por violar y prostituir a una menor tutelada
El pederasta del Raval de Barcelona acepta 83 años de cárcel. Europa Press
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Teófilo L., el electricista acusado de liderar una red de pederastia en el barrio del Raval de Barcelona, ha aceptado una pena de 83 años de prisión por agredir sexualmente a una menor de 13 años tutelada, por prostituirla y por haberla utilizado para la elaboración y distribución de pornografía infantil entre 2020 y 2021.

La víctima de la red que lideraba el pederasta estaba bajo la custodia de la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia (DGAIA) y residía en un centro de menores durante el tiempo en el que fue víctima de esta violencia sexual, por lo que la Generalitat abrió una investigación sobre el caso. Además de aceptar los 83 años de prisión, aunque acabará cumpliendo 20, el pederasta deberá indemnizar a la menor con 100.000 euros en concepto de responsabilidad civil por el daño moral causado.

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Además, 10 años de libertad vigilada

La sentencia de conformidad le impone asimismo 10 años de libertad vigilada tras salir de prisión y la prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros o de comunicarse por cualquier vía con la víctima en un plazo de cinco años tras el cumplimiento de la pena privativa de libertad. El cabecilla de esta red de pederastas, además de violar reiteradamente a la menor, organizaba encuentros en su piso del barrio barcelonés del Raval para que otros hombres que están investigados la agredieran también sexualmente, lo que grababa con cámaras ocultas en la casa para después difundir las imágenes.

El electricista, en prisión provisional desde su detención, utilizó a la menor como "herramienta de captación en internet para acordar sesiones de sexo grupal, mientras la ponía a disposición de terceras personas y facilitaba su participación en esas prácticas sexuales". Además, creó una cuenta de Instagram, suplantando la identidad de la menor, en la que colgaba fotografías de la joven como "reclamo sexual" para captar a otros agresores.

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La menor tutelada acusaba el líder de esta red de pederastia de aprovecharse de su "situación de clara vulnerabilidad" para violarla reiteradamente, grabar las agresiones sexuales y difundir las imágenes, y por ofrecerla a terceros en redes sociales en aplicaciones de citas, entre otros delitos como el de acoso, según el escrito de la acusación particular. El acusado, que en aquel momento tenía 40 años, contactó con ella por primera vez a través de la aplicación Badoo y concertó con la niña un primer encuentro. En esos primeros contactos, el hombre logró obtener un total de 44 fotos de la menor desnuda.

La víctima estaba en un centro de menores

En aquel momento, la víctima se encontraba en un centro de menores bajo la tutela de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (DGAIA), del cual se escaparía a partir de entonces para acudir al domicilio del cabecilla de la red, donde "le imponía mantener" relaciones sexuales "aprovechándose de su situación de clara vulnerabilidad".

Además de agredirla sexualmente, el pederasta la convenció para grabarla, imágenes que después difundiría en redes sociales y plataformas de mensajería. A partir de noviembre de 2020, el líder de la red de pederastas fue un paso más allá y comenzó a utilizar a la menor como "reclamo", ofreciéndola a terceros en redes sociales a fin de mantener relaciones sexuales en grupo, para lo cual creó un falso perfil de la niña en el que aparecía en ropa interior.

Según la acusación particular que representa a la menor, el hombre pretendía con ello ver cómo otros hombres agredían sexualmente a la víctima, lo que grababa con su móvil: en la causa figuraban al menos una veintena de vídeos, en los que aparece el acusado dando indicaciones a terceras personas para ejecutar la grabación a su gusto.

Citaba a hombres en su casa para que violaran a la menor

En total, el acusado habría concertado al menos nueve citas con otros hombres en su casa para que violaran a la menor, aunque uno de ellos rechazó mantener relaciones sexuales al ser consciente de la edad de la víctima.

Por todo ello, la acusación particular le imputaba diversos delitos -entre ellos, uno continuado de agresión sexual a menor de 16 años y otro continuado de utilización de menor de edad para la elaboración de pornografía infantil-, por los que pedía un total de 107 años y medio de prisión, la misma pena que solicitaba la Fiscalía. Durante el registro de la vivienda del pederasta, en junio de 2022, los Mossos d'Esquadra encontraron en su móvil 232 archivos fotográficos creados por el propio procesado y 576 vídeos.

Además, la policía halló en ese dispositivo otros 889 archivos fotográficos creados por terceras personas no identificadas y obtenidas por el procesado al descargarlas de plataformas de mensajería, en los que aparecían niños y niñas de corta edad. En su ordenador personal, había 61 archivos de vídeo creados por él mismo en los que aparecía la menor tutelada, así como 1.300 vídeos y 9.000 archivos fotográficos originados por terceros.

El electricista tiene pendientes otras dos causas judiciales: en la segunda causa abierta, el juez procesó a Teófilo L. ante los indicios de que el electricista perpetró varios delitos de agresión sexual sobre otros menores de 16 años, además de otros de inducción a la prostitución y elaboración y distribución de pornografía con menores. En la tercera de las causas, está procesado por violar junto a otro hombre a la misma niña -cuando tenía 13 años- y por abusar sexualmente de un chico de 14, entre los años 2020 y 2021, agresiones que fueron grabadas y constan en los vídeos que la policía intervino al electricista a raíz del primer caso abierto.