El asesino de Leticia Rosino obtendrá la libertad el próximo 3 de mayo tras cumplir con la sentencia del Juzgado de Menores de Zamora
El 'delincuente más peligroso de Cataluña' también sale de prisión este mes de abril
El asesino de Leticia Rosino, la joven de 32 años que fue agredida sexualmente y golpeada hasta la muerte en las inmediaciones de Castrogonzalo en 2018, saldrá en libertad el próximo 3 de mayo. Dado que en el momento de los hechos el autor contaba con 16 años, el Juzgado de Menores de Zamora dictó en su día una condena de ocho años en régimen cerrado; una pena que terminará de cumplir ahora tras su paso por centros de menores y distintas prisiones.
Según recogen medios locales como 'La Opinión de Zamora', la ratificación de su salida de prisión se ha producido este martes en una vista celebrada en Zamora. En dicho encuentro judicial se han fijado las medidas de libertad vigilada que el condenado deberá acatar de forma estricta durante los cinco años posteriores a su excarcelación.
Entre estas condiciones figuran el seguimiento de un programa de educación sexual, la obligación de mantener un domicilio habitual -que, según las informaciones publicadas, se establecería en el País Vasco junto a su actual pareja- y la prohibición absoluta de entrar tanto en Tábara, pueblo de la víctima, como en Castrogonzalo, escenario del crimen.
El crimen de Leticia Rosino y la sentencia
El atroz suceso se remonta a la tarde del 3 de mayo de 2018, cuando Leticia paseaba por los alrededores de Castrogonzalo. En su camino se cruzó con el asesino, D., hijo de un conocido pastor de la zona, que en ese momento se encontraba con su rebaño. El menor asaltó a la joven, la arrastró a un lugar apartado y, tras agredirla sexualmente, utilizó una piedra de grandes dimensiones para terminar con su vida. Tras el crimen, arrojó el cadáver por un barranco, donde fue localizado durante la madrugada del día siguiente.
La frialdad del autor quedó patente cuando llegó a participar en las propias batidas de búsqueda de Leticia e incluso, al verse acorralado por las sospechas, intentó incriminar a su propio padre. Sin embargo, ante el peso de las pruebas, acabó confesando los hechos. El juicio determinó meses después que el agresor se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales durante el transcurso del asesinato.
Su paso por el sistema penitenciario no ha estado exento de complicaciones. Tras iniciar su condena en el Centro de menores Zambrana y pasar por la prisión de Topas al cumplir la mayoría de edad, fuentes como el diario 'ABC' señalan que su conducta no siempre se ajustó a las exigencias de la sentencia. De hecho, hace dos años fue trasladado a una cárcel en Álava, en Euskadi, debido a diversos conflictos de convivencia, donde ha permanecido hasta la fecha actual.
Para la familia de Leticia, la llegada de este 3 de mayo supone reabrir una herida que nunca ha llegado a cerrarse. Su novio ha expresado en diversas ocasiones el dolor que le produce la inminente salida del asesino, cuestionando la proporcionalidad de una pena de ocho años para un crimen de tal magnitud. Por su parte, la madre de la joven, Inmaculada Andrés, ha liderado una movilización que ha recabado 130.000 firmas para exigir un endurecimiento de la Ley del Menor. Y a todo este dolor se suma la inquietud por ciertos testimonios que sugieren que el condenado podría haber mostrado comportamientos inapropiados o haber molestado a otras mujeres de la zona antes de cometer el crimen, un extremo que añade todavía más sombra a un caso que conmocionó a toda la sociedad.

