Qué falló en el crimen de Figueres: la víctima no ratificó su denuncia y acabó dejando en libertad a su asesino
El hombre que mató a su expareja en Figueres, Girona, quebrantó por segunda vez la orden de alejamiento que tenía sobre la víctima
El asesino de Figueres entró junto a la víctima en una tienda para comprar vino: 45 minutos después la mató en plena calle
El hombre que mató a su expareja en Figueres, Girona, quebrantó por segunda vez la orden de alejamiento que tenía sobre la víctima y a la que apuñaló en plena calle. Había salido en libertad un día antes, después de haber cumplido una pena de seis meses en prisión por episodios de maltrato que denunció la mujer.
45 minutos antes del crimen, una cámara de seguridad les grabó en esta tienda. Ella, de brazos cruzados, se queda cerca de la puerta mientras su agresor coge un cartón de vino y saca el dinero para pagarlo. En todo momento, la víctima se mantiene distante, en segundo plano, sin dejar de cruzar los brazos hasta que abandonan el establecimiento.
La siguiente imagen de ellos es la de él lavándose las manos ensangrentadas en una fuente a unos metros del cuerpo de Kimberly, su ex pareja de 33 años, a la que asesinó con un cuchillo de cocina en plena calle delante de varios vecinos.
Acabó dejando en libertad a su asesino
En Figueras, todos se hacen la misma pregunta: por qué su agresor, de 48 años, con antecedentes violentos, hace solo dos días le pusieron una orden de alejamiento en un juicio por maltratarla y a las pocas horas fue detenido por volver a agredirla.
Ayer Kimberly no se presentó al examen médico ni ante el juez y al no ratificar la denuncia acabó dejando en libertad a su asesino. Pero hay mecanismos judiciales para proteger a la víctima, como llamarla otro día declarar. Teniendo en cuenta la reincidencia y el riesgo evidente de la víctima.