Exnovia del cura acusado de abusos en Málaga dice que él guardaba imágenes de agresiones sexuales en carpetas

EuropaPress_7548255_cura_acusado_presuntamente_abusar_varias_mujeres_banquillo_acusados
El cura acusado presuntamente de abusar de varias mujeres en el banquillo de los acusados, durante la celebración de su juicio. Europa Press
Compartir

La mujer que denunció a un sacerdote por presuntos abusos a otras cuatro mujeres, tras sedarlas, ha asegurado que el procesado, con el que ha dicho que tenía una relación "de pareja", guardaba archivos informáticos con fotos y vídeos de supuestas agresiones sexuales a amigas de él, en carpetas con los nombres de cada una de ellas. "No podía creer lo que estaba viendo", ha dicho, apuntando que recuerda "cada noche" esas imágenes.

La Audiencia de Málaga ha comenzado este lunes el juicio a un cura al que la Fiscalía acusa de presuntamente abusar de varias mujeres con las que tenía una relación de amistad --hay cuatro denunciantes--, tras sedarlas, y también por grabarlas en esos momentos en los que estaban inconscientes.

PUEDE INTERESARTE

Esta acusación pide inicialmente una pena de 72 años de cárcel

La primera en declarar ha sido esta mujer, que entre lágrimas ha relatado al Tribunal de la Sección Primera de Málaga que mantuvo durante casi un año una relación con el sacerdote, que no era escondida de cara a algunos amigos de él. Así, ha explicado que convivían en la casa del hombre en Melilla, donde precisamente, en las navidades de 2022-23 ella encontró por casualidad en un cajón todo el material.

"Esas imágenes no me las puedo quitar de la cabeza, tengo pesadillas con eso", ha asegurado la denunciante, quien ha precisado que recuerda que en las carpetas había imágenes en las que cada víctima estaba "inconsciente", "completamente muerta", al estar drogada o sedada, mientras él les realizaba esos actos de índole sexual.

PUEDE INTERESARTE

Cuestionada por cómo supo que era el acusado el de los archivos, la testigo ha respondido: "Porque conozco cada lunar de su cuerpo", a lo que ha añadido que, además, una vez en una conversación "subida de tono" que mantuvieron los dos, él le mandó una foto "de su miembro" donde tiene "una mancha".

"Reconocí que era él", ha reiterado, además de asegurar que le "quería"

Ha señalado que hizo una copia de todas las carpetas y que abordó lo descubierto con el propio acusado, que reaccionó autolesionándose, lo que, ha dicho, hacía cuando discutían. Ha relatado las presiones que sufrió en ese momento y que intentó en muchas ocasiones informar al Obispado de Málaga, pero, ha dicho, sentirse "abandonada". "Me cerraron las puertas", ha indicado, tras lo que denunció ante la Policía.

En la sesión de este lunes también han declarado las víctimas, pero ha sido a puerta cerrada para preservar su intimidad. El juicio continúa el miércoles y está previsto que el acusado declare al final.

El acusado era desde agosto de 2017 párroco de las localidades de Ardales y Carratraca y vicario parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación de Álora. Antes, había pertenecido cuatro años a la orden de los Padres Trinitarios, continuando luego en el Seminario, hasta que fue ordenado diácono y presbítero en junio de 2016 y junio de 2017, respectivamente.

En el ámbito de actividades de tipo religiosas, entabló amistad con las cuatro víctimas

Según señala la Fiscalía en su escrito de acusación provisional, al que ha tenido acceso Europa Press, el hombre aprovechaba la relación de "fuerte" amistad y de carácter "íntimo" con las víctimas para realizar estos actos.

Se amparaba en la "confianza" con él y en "la condición de religioso", que llevaba a que las víctimas frecuente pernoctara en los domicilios en los que residía. Además, sin que ellas se percataran, supuestamente les suministraba "una sustancia desconocida --con toda probabilidad éxtasis líquido"--, que les hacía sumirse "en una profunda situación de somnolencia" y "no eran consciente de nada".

Además, dice la Fiscalía, presuntamente grababa y fotografiaba los actos, con una "evidente intención de vulnerar su intimidad", al hacerlo "sin el consentimiento". Según el fiscal, en estas grabaciones se pueden ver los actos que supuestamente realizaba el acusado y permiten también precisar las fechas en que sucedieron.

Por estos hechos, la Fiscalía le acusa de cuatro delitos de abuso sexual y de revelación y descubrimiento de secretos, en ambos casos con carácter continuado, y otros tantos delitos de lesiones. Además de los 72 años de prisión, pide que se le imponga la prohibición de acercarse o comunicar con las víctimas durante diez años y la medida de libertad vigilada por el mismo tiempo.

Asimismo, esta acusación solicita que el acusado pague una indemnización total de 1,2 millones de euros, de forma que abone a cada una de las cuatro víctimas 300.000 euros por las secuelas psíquicas sufridas y los daños morales. Para la Fiscalía, de esas cantidades debe responder como responsable civil subsidiario la Diócesis de Málaga.