La influencer Natalia Villalba, de 37 años, encontrada muerta dentro de una maleta en un apartamento de Bogotá
Las principales hipótesis apuntan a que se trataría de un crimen machista, con dos personas extranjeras como figuras clave.
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Fue una empleada doméstica la que el pasado lunes entró el apartamento alquilado de la influencer Natalia Villalba, de 37 años para limpiar y en la ducha, que permanecía abierta, encontró una maleta de viaje plateada con sus restos. En el lugar estaba el pasaporte de Natalia Villalba, lo que permitió identificarla rápidamente.
El caso ha revivido el trauma que provocó el feminicidio de Valentina Trespalacios, una DJ asesinada en 2023 por John Poulos, un estadounidense que usó un modus operando similar a este caso. El hombre fue condenado a 42 años, metió su cuerpo en una maleta y lo abandonó cerca del aeropuerto de Bogotá.
Villalba, que se alojaba allí desde el día 3 por una reserva en una web de alquileres, tenía programada su salida del apartamento, situado en El Virrey, una de las zonas más exclusivas de Bogotá, para el domingo 21 de junio, apenas unas horas antes de que una empleada doméstica diese la voz de alerta. ¿Qué pudo ocurrir en ese apartamento en esas horas? Las principales hipótesis apuntan a que se trataría de un crimen machista, con dos personas extranjeras como figuras clave.
Uno de los principales sospechosos sería un hombre estadounidense, residente en Texas, que habría acompañado a la fallecida durante los primeros días de su estancia, según consta en los registros del inmueble hasta el día 7. Además, las investigaciones señalan a otro posible hombre involucrado, en este caso, de nacionalidad británica, apoyándose en las imágenes que captaron las cámaras de seguridad del edificio el domingo antes del hallazgo. En ellas se observa, presuntamente, al británico transportando ropa de cama a la zona de lavandería del edificio. Una actividad que, por el momento, se erige como una de las piezas clave del caso, a la espera de que las investigaciones sigan su curso.
La madre de Villalba relató al periódico El Tiempo que su hija, que vivía en Bogotá desde 2009, dejó de contestar sus llamadas y mensajes el jueves. Ahí se dio cuenta de que algo iba mal. De hecho, el celular no ha aparecido.