Pesquera del Duero llora la tragedia del bodeguero fallecido junto a su familia en Palencia: “Eran muy trabajadores, estamos destrozados”
La hija pequeña, de nueve años, se encuentra estable dentro de la gravedad en el Hospital Universitario de Burgos
El coche en el que murieron el bodeguero Iván Sanz, su esposa y dos de sus hijos chocó dos veces contra la mediana en el fatal accidente en Palencia
La localidad de Pesquera del Duero, en Valladolid, se encuentra conmocionada por el fallecimiento de Iván Sanz, un conocido bodeguero de la localidad, junto a su mujer y dos de sus hijos en un accidente de tráfico en Palencia. La hija pequeña, de nueve años, se encuentra estable dentro de la gravedad en el Hospital Universitario de Burgos. Informa en el vídeo Álvaro Lantada.
La de Sanz era una familia muy conocida y querida en el pueblo de Pesquera del Duero. “Eran majísimos y ha sido un palo muy grande”, cuenta una vecina. “Ahora mismo es un momento para estar todos unidos y para hacer fuerza y ayudar en todo lo que se pueda a la familia”, ha contado Elisa Martínez, teniente de alcalde de Pesquera del Duero.
“Eran gente muy trabajadora y buena, se relacionaban con todo el mundo”, cuenta otra vecina. El siniestro tuvo lugar en la A-67, a la altura del municipio palentino Herrerra de Pisuerga, por circunstancias que la Guardia Civil investiga. Entre las hipótesis, se indaga en si tras lo ocurrido pudiera estar la somnolencia o una distracción al volante.
Volvían de Cantabria
En esos momentos, emprendían un viaje de regreso desde Cantabria cuando se produjo la tragedia, que sacude directamente al sector de la viticultura, siendo que Iván Sanz Cid y su bodega, la de ‘Dehesa de los Canónigos’, era una de las referencias en la Ribera del Duero vallisoletana.
Iván Sanz se puso al frente de la célebre bodega tras morir su padre, Luis Sanz, en mayo del pasado año, a los 85 años. El progenitor era el fundador de la misma, junto a María Luz Cid, y llevó a ‘Dehesa de los Canónigos’ a convertirse en una de las firmas más reconocidas de la Ribera del Duero, dejando un legado que su hijo estaba comprometido a perpetuar.