El coche en el que murieron el bodeguero Iván Sanz, su esposa y dos de sus hijos chocó dos veces contra la mediana en el fatal accidente en Palencia

Tras empezar a salirse de la vía y dar un volantazo, los golpes contra la mediana derivaron en varias vueltas de campana con un resultado trágico en la A-67
La historia de Iván Sanz Cid, el bodeguero fallecido junto a su mujer y dos de sus hijos en Palencia: hace un año falleció también su padre
PalenciaLa Guardia Civil continúa investigando las circunstancias que rodean al fatal accidente de tráfico en el que murió Iván Sanz Cid, director de la reconocida bodega ‘Dehesa de los Canónigos’, de referencia en la Ribera del Duero vallisoletana, junto a su esposa y dos de sus hijos. Solo una hija de nueve años sobrevivió al terrible siniestro, tras ser trasladada en helicóptero e intervenida quirúrgicamente.
Los hechos tuvieron lugar este domingo 5 de julio en la A-67 y a la altura del municipio palentino Herrera de Pisuerga. El vehículo en el que viajaban, según las primeras investigaciones, chocó dos veces contra una mediana del carril en sentido contrario y tras haberse desviado previamente de su marcha. Por eso, entre las primeras hipótesis sobre lo ocurrido, la Guardia Civil analiza si todo pudo originarse por somnolencia o una distracción al volante.
El fatal accidente de tráfico de Iván Sanz y su familia en la A-67
La familia regresaba desde Cantabria rumbo a Valladolid cuando a la altura de la citada localidad palentina, en el kilómetro 83 de la A-67 y a aproximadamente las 16:20 horas, el vehículo en el que circulaban comenzó extrañamente a salirse de la vía por la derecha.
En esos instantes, viajaban en sentido decreciente, hacia Palencia, y el coche, según varios testigos citados por El Norte de Castilla, empezó a salirse de la vía por circunstancias que se investigan.
Ante esa situación, lo siguiente que se apreció fue un volantazo en sentido contrario, hacia la izquierda, tras lo cual el turismo invadió la mediana, chocando dos veces contra el quitamiedos de la carretera hacia Cantabria.
Fruto de esos golpes, el coche acabó dando varias vueltas de campana hasta que, finalmente, quedó parado y destrozado en el carril izquierdo de la autovía en sentido Palencia.
En el acto, cuatro de los cinco ocupantes murieron: Iván Sanz, su esposa Irene, y dos hijos de 17 y 14 años. Solo la de 9 sobrevivió, con graves heridas e ingresada en el Hospital Universitario de Burgos, aunque su vida no corre peligro.
Tras el siniestro, agentes de la Guardia Civil y distintos cuerpos de bomberos de la Diputación de Palencia tuvieron que acudir para excarcelar los cuerpos de los fallecidos, que estaban atrapados en el interior del maltrecho turismo. Según señala El Norte de Castilla, la menor de nueve años que salvó la vida iba sentada en el medio.
Al lugar también acudieron efectivos de Emergencias Sanitarias-Sacyl, junto con un helicóptero, mientras que la Guardia Civil de Tráfico tuvo que desviar la circulación por la N-611, cortando la autovía en el tramo del accidente.
Hasta las 18:30 horas, cuando se habilitó un carril, la A-62 se mantuvo bajo un corte total, lo que provocó retenciones en la circulación en pleno julio y cierre del fin de semana.
