El turismo, otra víctima del incendio: campings, bares y empresas turísticas afrontan una temporada perdida

El antes y el después del embalse del Burguillo. Informativos Telecinco
Compartir

El entorno del embalse del Burguillo, uno de los principales espacios naturales y de ocio del interior de Ávila, ha pasado en apenas unos días de ser un paisaje verde, frecuentado por excursionistas, campistas y aficionados a los deportes acuáticos, a convertirse en un escenario cubierto de ceniza, con miles de árboles calcinados y un paisaje prácticamente irreconocible.

La destrucción no solo afecta al valor medioambiental de la zona, sino también a decenas de negocios que dependen del turismo. Campings, bares, empresas de multiaventura y actividades náuticas afrontan ahora una temporada prácticamente perdida. Algunos establecimientos han visto cómo años de trabajo quedaban arrasados por las llamas, mientras otros, que lograron salvar sus instalaciones por escasos metros, reconocen que la incertidumbre es máxima ante la ausencia de visitantes.

PUEDE INTERESARTE

El impacto económico que dejará el fuego

En municipios como Cebreros, que durante los peores momentos del incendio acogieron a numerosos evacuados, la preocupación se centra ahora en el impacto económico que dejará el fuego. La carretera de acceso continúa cerrada en algunos tramos y buena parte de las actividades recreativas permanecen suspendidas, sin una fecha clara para su reanudación.

Pese a la desolación, empresarios y vecinos confían en que el entorno pueda recuperarse con el tiempo. El objetivo ahora es restaurar, poco a poco, uno de los enclaves naturales más emblemáticos de Castilla y León y devolver la actividad a una zona que cada verano atraía a miles de visitantes.