Lindsay Clancy llora en el juicio al ver los pijamas de sus hijos y las bandas elásticas con los que los estranguló
En el juicio, el jurado ha podido escuchar la llamada al 112 del padre de los pequeños, Patrick, tras encontrar a sus hijos y a su mujer.
Lindsay Clancy se derrumba y llora al ver vídeos de ella jugando con sus hijos días antes de estrangularlos
Lindsay Clancy está pasando un calvario diario en el juicio en el que está acusada de acabar con la vida de sus tres hijos. Cada vídeo, cada imagen de ellos, cada momento compartido está siendo desvelado en el juicio y provocando el llanto en la mujer, que intentó suicidarse tras cometer los asesinatos y quedó parapléjica. Encima de la mesa está, desde el principio del juicio que contará con 200 testigos, el estado mental de una madre medicada por una depresión postparto y pensamientos suicidas.
Lo último, hasta el momento, que ha tenido que revivir Lindsay ha sido contemplar los pijamas de sus pequeños y las bandas elásticas con las que acabó con su vida. Los miembros del jurado escucharon también la frenética llamada al 911 que realizó el entonces esposo, Patrick Clancy, al contemplar a sus hijos. Algunos de los que han podido escucharla la califican como una de las peores experiencias de su vida.
Patrick regresó a casa después de hacer unos recados y encontró a Lindsay tendida boca arriba en el patio trasero, debajo de la ventana de su dormitorio. Había "sangre por todas partes" y la ventana estaba abierta. Tenía cortes y sangre en las muñecas y el cuello. Él pensó en un principio que todo podía haber sido un accidente, pero cuando Lindsay dijo que se había intentado suicidar preguntó instintivamente por sus hijos.
Patrick preguntó dónde estaban Cora, de 5 años, Dawson, de 3 años, y Callan, de 8 meses. “Están en el sótano”, le contestó su mujer y madre de los pequeños. Bajó y les encontró con las bandas alrededor del cuello. Sabía que estaban muertos.
Clancy no pudo evitar llorar mientras la sacaban en silla de ruedas de la sala del tribunal cuando el juez decretó un receso tras la llamada al 911.
En la primera jornada del juicio, Patrick, que se ha vuelto a casar y tiene un bebé, hizo hincapié en los trastornos mentales de su ex y en su amor hacia los pequeños antes del arrebato que arruinó la vida de toda la familia.