Condenan a 15 años de prisión al pederasta alemán de ideología nazi oculto en Valencia por abusar sexualmente de dos menores
El juzgado considera probado que el condenado agredió sexualmente con acceso carnal de forma reiterada a un joven alemán de 14 años y sometió a tocamientos a otro niño de 12 años
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La Audiencia de Valencia ha condenado al ciudadano alemán. F.H.B., conocido por el alias Jessie Marsson, a 15 años de prisión por dos delitos de agresión sexual a dos menores de 14 y 12 años de edad en dos pueblos de la provincia de Valencia.
El juzgado considera probado que Marsson, que actualmente tiene 50 años, agredió sexualmente de forma reiterada a un joven alemán de 14 años al que había acogido en su finca de Anna (Valencia) donde se estableció en 2020. El condenado aprovechó su situación de superioridad para realizar en un primer momento tocamientos al adolescente para finalmente someterle a agresiones con acceso carnal. La sentencia también da credibilidad al relato de otro menor de 12 años al que realizó tocamientos en sus genitales.
Los abusos se destaparon cuando el niño de 12 años relató a su madre lo sucedido y lo denunciaron ante la Guardia Civil, que inició una investigación y acabó con la detención y el ingreso en la prisión de Picassent del pederasta hace un año y diez meses.
La acusación particular pidió, entonces, una pena de 14 años de prisión para Marsson por el primero de los delitos y de 8 años por el segundo. La Fiscalía, por su parte, solicitaba una condena global de 15 años de cárcel para el investigado. Mientras tanto, la defensa del procesado, solicitaba su libertad argumentando, entre otros temas, que no habría podido cometer las agresiones a causa de una supuesta impotencia sexual.
Ideología nazi y salvador de niños
F.H.B. se dio a conocer ante la opinión pública alemana por su defensa de las teorías de conspiración, el negacionismo, el esoterismo y su vinculación a la ideología nazi, tras participar en numerosos programas en medios de comunicación alternativos.
Marsson se presentaba como una víctima de supuestas redes de explotación sexual infantil. Un difícil pasado, tras el que este alemán aseguraba que dedicó su vida a rescatar y ayudar a niños atrapados en experiencias similares a la suya.
La realidad era bien distinta, ya que F.H.B tenía numerosos antecedentes penales por delitos relacionados con la pornografía infantil en su país.