Lindsay Clancy sostiene que mató a sus tres hijos por una psicosis posparto, Fiscalía dice que miente y una seguidora suya acaba detenida
Lindsay Clancy sostiene que una psicosis posparto la llevó a matar a sus hijos, pero la Fiscalía cree que armó una estrategia
El jurado del caso Lindsay Clancy no llega a un acuerdo tras más de 23 horas de deliberación
Lindsay Clancy, la exenfermera obstétrica acusada de estrangular a sus tres hijos en enero de 2023, sostiene que sufría una grave psicosis posparto cuando cometió los crímenes y que su enfermedad mental anuló su responsabilidad penal. Su defensa mantiene que escuchó una voz masculina que le ordenó acabar con la vida de Cora, de cinco años, Dawson, de tres, y Callan, de ocho meses.
La Fiscalía sostiene, en cambio, que Clancy era consciente de lo que hacía y que los asesinatos fueron planificados. Durante el juicio, los fiscales han cuestionado el relato de la voz y consideran que la acusada se la inventó posteriormente para tratar de eludir su responsabilidad penal.
El mediático juicio ha vivido además este miércoles un episodio ajeno al fondo del caso: Dawn Light, una seguidora de Clancy que se define como una 'adicta al crimen', fue detenida por presuntamente grabar a los miembros del jurado cuando abandonaban el tribunal. La mujer, de 56 años, se declaró inocente y su abogada calificó lo ocurrido de "un completo malentendido".
La defensa atribuye los asesinatos a una grave psicosis posparto
Los abogados de Clancy no niegan que fuera ella quien mató a sus tres hijos, pero sostienen que en ese momento no podía comprender plenamente sus actos debido a una grave psicosis posparto. Su estrategia pasa por conseguir que sea declarada no responsable penalmente por enfermedad mental.
Uno de los elementos centrales de su relato es la supuesta voz masculina que, según Clancy, escuchó durante los hechos y que le ordenó matar a sus hijos y después quitarse la vida. La defensa considera que esas alucinaciones formaban parte del trastorno mental que padecía y que no fueron una explicación construida después de los asesinatos.
El caso ha puesto el foco durante el juicio en la salud mental de Clancy y en la atención médica que recibió en los meses anteriores. Sus abogados han sostenido que buscó ayuda por sus problemas de salud mental y que el tratamiento que recibió no evitó el deterioro de su estado.
La Fiscalía sostiene que Clancy planificó los asesinatos
La acusación mantiene una versión radicalmente distinta. Los fiscales sostienen que Clancy sabía lo que estaba haciendo y que llevó a cabo un plan para matar a sus hijos. Entre los elementos que han presentado ante el jurado están sus búsquedas en internet y determinadas actuaciones previas a los crímenes que, a su juicio, son incompatibles con una pérdida total de contacto con la realidad.
La Fiscalía también ha puesto en duda la existencia de la supuesta voz masculina. Los fiscales han señalado las diferencias entre las versiones ofrecidas por Clancy y el momento en el que comenzó a hablar de esa voz, y sostienen que pudo construir ese relato como parte de su defensa.
El jurado debe decidir ahora cuál de las dos versiones encaja con las pruebas del juicio. Entre las opciones que tiene sobre la mesa están un veredicto de culpabilidad por asesinato en primer o segundo grado, homicidio involuntario o una declaración de no responsabilidad penal por enfermedad mental.
De la detención al juicio por la muerte de sus tres hijos
Clancy fue detenida después de que el 24 de enero de 2023 fueran encontrados muertos sus tres hijos en el domicilio familiar de Duxbury, Massachusetts (Estados Unidos). La investigación determinó que los menores habían sido estrangulados y la entonces enfermera obstétrica quedó acusada de los tres homicidios.
Tras los hechos, Clancy intentó suicidarse arrojándose desde una ventana del segundo piso de la vivienda. Sobrevivió con graves lesiones y quedó parapléjica. Desde entonces permanece bajo custodia mientras avanzaba el proceso judicial.
El juicio comenzó este mes de julio de 2026 y durante las últimas semanas el tribunal ha escuchado los argumentos de la defensa y de la Fiscalía sobre su estado mental.
El jurado sigue bloqueado y una seguidora acaba detenida
Después de más de 23 horas de deliberación, el jurado reconoció este martes que no era capaz de alcanzar un acuerdo unánime. El juez William Sullivan ordenó continuar con las deliberaciones, por lo que el juicio todavía no tiene veredicto.
En paralelo, Dawn Light, una mujer estadounidense, fue detenida después de que, según la Fiscalía, estacionara su vehículo en una zona restringida y grabara a los miembros del jurado mientras salían del tribunal. Los agentes encontraron presuntamente un vídeo de los jurados en la carpeta de archivos eliminados de su teléfono.
La jueza Shelby M. Smith dejó a Light en libertad sin fianza, pero le prohibió acercarse al tribunal, a los testigos y al jurado. La mujer deberá volver a comparecer el 15 de octubre y se enfrenta a hasta 20 años de prisión si finalmente es declarada culpable.