Cocina unos crepes envenenados para sedar a su pareja e intentar asesinarle en Bilbao: la mujer ha sido condenada a seis años de cárcel

La mujer echó un fuerte sedante a los crepes con intención de matar a su pareja y simular un suicidio
Albert Santamaria, el bombero presuntamente envenenado a manos de su expareja en Manresa: la acusada se encuentra en prisión
BilbaoUnos crepes aderezados con medicamento psicótropo que actúa como calmante, relajante muscular y anticonvulsivo; y servidos, después, a su pareja le han valido a una mujer en Bilbao una condena de seis años de cárcel por intento de asesinato. La ahora condenada aprovechó que el hombre estaba inconsciente tras comerse las tortitas para intentar asesinarle, asfixiándole con una almohada. La condenan además a una orden de alejamiento de 12 años respecto al fuera su pareja y padre de un hijo en común y le han retirado la patria potestad del hijo.
Los hechos ocurrieron el 8 de julio de 2024, aquel día esta mujer cocinó unos crepes a los que incorporó comprimidos de diazepam y se las dio a la víctima, según considera probado la Audiencia Provincial de Vizcaya. Cuando el medicamento empezó a hacer su efecto sedante y el hombre quedó en estado de inconsciencia, ella le realizó una serie de cortes en los brazos y trató de asfixiarle con una almohada con, según dice la sentencia, “ánimo de causar su muerte y simular un suicidio”.
No esperaba sin embargo, que su pareja reaccionara y comenzara a pedir auxilio. Aquello le salvó la vida. Ahora la justicia la considera culpable de un delito de asesinato en grado de tentativa con la agravante de parentesco y las atenuantes de reparación del daño y de alteración psíquica.
"Un medio secreto y seguro" para matar
El tribunal considera que en este caso la mujer actuó con alevosía ya que utilizó un “psicofármaco del grupo de las benzodiacepinas, que introdujo en unos alimentos para ser consumidos por su pareja”, es decir, “utilizó un concreto medio secreto y seguro de acabar con la vida de su pareja eliminando el riesgo de defensa de esta”. “Es incuestionable y evidente que, al no acabar con su vida, pese a ser su intención, por causas ajenas a su voluntad, el grado de ejecución del delito es el que corresponde a la tentativa”, precisa el fallo.
Durante el juicio, la mujer reconoció que eran pareja, que preparó las crepes con diazepam con intención de acabar con su vida y que intentó simular su suicidio propinándole cortes en los brazos y tratando de asfixiarle. Este “arrepentimiento total y sincero” y haber consignado en octubre de 2025 un total de 55.480 euros en concepto de indemnización para la víctima han llevado al tribunal ha apreciar que concurre la circunstancia atenuante de reparación del daño como muy cualificada.
Respecto a la alteración psíquica, el tribunal recuerda que el informe elaborado por la Unidad de Valoración Integral Forense (UVIF) concluyó que la encausada padecía un menoscabo leve de sus capacidades intelectivas y volitivas que afectaban a la toma de decisiones. En la resolución se recoge que la mujer presentaba un “estilo disfuncional de la personalidad” en un contexto de “ruptura de la pareja”, “alta frustración vital, fuerte estrés por maternidad/paternidad y escasa red de apoyo”. Esta sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).
