Los periodistas presentes en la ejecución de Christa Pike: "Cuando abrieron las cortinas estaba con la boca abierta y roncando"

La periodista Tori Gessner cuenta cómo fue la ejecución de la presa. Informativos Telecinco
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La prisionera Christa Pike, condenada a muerte en el estado de Tennessee, Estados Unidos, por un asesinato cometido en 1995, ha sobrevivido a los dos inyecciones letales que le suministraron para llevar a cabo su ejecución. Según sus abogados, las dificultades - previamente notificadas - para llegar hasta sus venas, que estaban "reventadas", según su declaración en la BBC, provocaron que perdiera el conocimiento, pero que siguiera viva, pues "tenía pulso y estaba roncando".

Así lo ha contado la periodista Tori Gessner, que vio cómo administraban a Pike la primera inyección letal en el brazo. Después de 30 años, Christa iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en dos siglos, pero algo falló.

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"Como a las 7:30, Christa habló y dijo que sentía que el brazo le iba a estallar. A continuación, reaccionó con una gran sonrisa", explicaba la periodista. Las cortinas de la sala se cerraron y, siguiendo el protocolo, volvieron a suministrar a la presa una segunda dosis supuestamente mortal de pentobarbital.

El trágico historial de Christa Pike

"Cuando se abrieron de nuevo, tres minutos después, ella estaba con la boca abierta y roncando muy fuerte", añade Gessner. "Es una dosis enorme de sedante que no debería ser necesaria dos veces, pero lo fue y ella seguía viva", añadió otra periodista.

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Con sus ronquidos de fondo obligaron a todos los periodistas a salir de la sala y, sin decir nada, evacuaron a Christa a un hospital. Según la página 'Clemencia para Christa Pike', en la que se pide a la justicia que se consideren sus antecedentes de daño cerebral y las agresiones, físicas y sexuales, que sufrió durante toda su infancia, se explican - aunque no se justifican - los motivos que llevaron a esta presa a cometer un asesinato cuando tenía 18 años.

Según sus datos, Christa sufrió un "pasado de abusos casi insoportables", según el Dr. Jonathan Pincus, catedrático de Neurología de la Universidad de Georgetown. Fue golpeada y maltratada repetidamente por su padre, su abuela materna y varios de los novios de su madre. Además, resaltan que "hay indicios claros de que Christa sufrió abusos sexuales por parte del novio de su abuela desde que tenía dos años. Cuando tenía 11, fue violada por un hombre que vivía cerca de su familia. Y, en ambos casos, las autoridades estatales no denunciaron el incidente ni tomaron medidas ante los indicios de abuso".