Las dificultades que afrontan Teresa y su hijo Edu, un niño con trastorno del espectro autista: "Te encuentras miradas acusatorias"
Edu ha empezado a mostrar interés por conocer a sus compañeros en su aula adaptada
Por qué el diagnóstico del autismo era mucho más tardío hace años: "Cuando la sociedad está preparada para entender"
Edu tiene una manera distinta de ver el mundo, de jugar y de expresarse. Ahora, ha empezado en su nuevo cole y lo ha hecho con una sonrisa que le ha iluminado la cara. Este pequeño de ocho años ha estrenado una aula adaptada y ya ha comenzado a mostrar interés por acercarse a sus compañeros.
El autismo forma parte de su vida, pero no es lo que lo define. "Hay mucho trabajo detrás pero muchas veces no sabe cómo acercarse a las personas", explica Teresa Zapata, la progenitora. Edu tiene que esforzarse cada día para encajar en una sociedad que lo juzga por tener un comportamiento diferente.
"Te puedes encontrar con miradas acusatorias o indiscretas", señala su madre
Teresa reconoce que hay momentos donde nota las miradas del resto de las personas cuando su hijo actúa de forma diferente. "Mi hijo se ha tirado al suelo y yo me he tirado con él para acompañarlo en ese momento. Te puedes encontrar con miradas acusatorias o indiscretas", señala.
Edu necesita una rutina con pasos para que su día a día transcurra en calma. Él y su madre caminan juntos celebrando cada pequeña victoria. Un peso que se vuelve invisible en muchos casos. "Gracias a mi hijo descubrí que yo era neurodivergente, con autismo y no lo sabía", afirma Teresa.
Empezó a dar señales antes de los cuatro años
Uno de cada 100 tiene un trastorno del espectro autista. "Todos vamos a tener a una persona, un conocido con autismo de cualquier grado, pero va a estar", señala Nazareth Hernández, de la Asociación Mentes Divergentes.
En el caso de Edu, él empezó a dar señales cuando todavía no había cumplido los cuatro años. Hoy, con ocho, vive su vida con una gran sonrisa y sueños por cumplir.