Las alertas por lluvias y calor en la Comunidad Valenciana: "La atmósfera es como dinamita"

El CEAM instala 70 sensores en la capital para medir la temperatura y humedad barrio a barrio
La inestabilidad activa el aviso amarillo en el interior castellonense tras registros torrenciales de 186 litros en Bejís
El interior de la provincia de Castellón permanece este lunes en alerta amarilla por precipitaciones y tormentas, activada entre las 14.00 y las 22.00 horas. El aviso llega tras un fin de semana con episodios torrenciales en municipios como Bejís, donde se acumularon 186,4 litros por metro cuadrado en dos horas y media, con 122,8 litros en solo una hora, y rachas de viento de más de 100 km/h. De cara al martes, el riesgo se trasladará al interior y litoral sur de València, esta vez por altas temperaturas. Los veranos en la Comunidad Valenciana son cada vez más intensos con los contrastes de temperatura, pasando del calor más sofocante a las lluvias torrenciales.
"La atmósfera es como dinamita"
Los meteorólogos explican que las elevadas temperaturas del mar Mediterráneo aportan un nivel de energía muy alto a la atmósfera durante el mes de agosto. Con todo esto, la inestabilidad se dispara y desencadena lluvias muy rápidas, duras y concentradas en áreas reducidas. Con este contraste de temperaturas, la población vive con miedo las alertas por lluvias, el temor a las inundaciones después de la DANA sigue muy presente y después de casi dos años, aún quedan obras por hacer.
Medición del calor en tiempo real
Además de los avisos meteorológicos, el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) ha puesto en marcha en València la plataforma VITUclim. El proyecto cuenta con 70 sensores repartidos por la ciudad y su área metropolitana con el objetivo de monitorizar los niveles de calor y humedad en tiempo real.

La red del CEAM permitirá identificar las áreas urbanas más vulnerables a las temperaturas extremas y evaluar el impacto del efecto isla de calor en cada distrito. Con esta información, los técnicos buscan facilitar la toma de decisiones públicas para adaptar las infraestructuras de la ciudad al cambio climático y dsiminuir sus efectos sobre la población.
