Una temperatura del agua que según los bañistas "sofoca más que refresca"
La boya del puerto de València batió el récord del verano en plena jornada del eclipse solar mientras el mar rozó su máximo histórico
Meterse al agua para combatir el bochorno ya no es una opción en la costa de Valencia. Entre los bañistas se repiten frases como "el agua parece sopa" y "ya no sirve ni para refrescarse". El Mediterráneo se calienta cada vez más con valores hasta cinco grados por encima de la media habitual y ya ni la brisa marina y los chapuzones, son buena opción.
El récord del eclipse
Mientras todas las miradas estaban puestas en el cielo para seguir el histórico eclipse solar, abajo, en el agua, el termómetro registraba la máxima absoluta de todo el verano. A las 18:00 horas de ese mismo miércoles, la boya del puerto de Valencia anotaba 29,34 grados, quedándose a escasas cuatro décimas del récord histórico absoluto de la zona (29,72 °C). Mientras en la superficie la sombra del eclipse hizo caer levemente los termómetros, el agua ni se inmutó y mantuvo registros superiores a los 29 grados hasta la mañana del día siguiente.
La alerta climática
Este recalentamiento del mar se acerca a la máxima histórica del Mediterráneo, donde la boya de Sa Dragonera en Baleares ostenta récord con 32,1 grados. Además de calentar el agua, asfixia los vecinos con noches tórridas que cuentan "son insportables". Una "ebullición" marina que preocupa a los expertos por ser el combustible perfecto para futuros temporales.
Menos salud
Estas temperaturas extremas tienen sus consecuencias en la población. En los primeros doce días de agosto, la Comunitat Valenciana ha padecido 32 fallecimientos por calor, una cifra que más que duplica las 13 muertes registradas en el mismo periodo del año anterior y que la continuidad de jornadas con picos continuados de más de 40 grados mantiene en alerta a los servicios sanitarios.

