La Serratella, un pequeño pueblo de Castellón, alquila su único bar por solo 50 euros al mes
El consistorio paga también hasta 400 euros al mes de luz y los interesados deberán de gestionar también una pequeña tienda de comestibles
El pequeño pueblo de Torre d' en Besora, en Valencia, busca gestor para mantener su bar por 100 euros al mes
Como en muchas zonas de la conocida como la España vaciada, en el interior de Castellón hay decenas de pequeños pueblos que tienen en el bar algo más que un lugar donde tomar un café o una bebida. Ante la falta de servicios, los bares cumplen una función más allá de la pura hostelería.
En la Serratella, un pequeño municipio de 113 habitantes, buscan un nuevo gestor para su bar de propiedad municipal y ofrecen todas las facilidades. Un alquiler mensual de tan solo 50 euros al mes y el consistorio se hace cargo de los gastos de luz hasta 400 euros mensuales. "Hace tres años ya decidimos poner un alquiler muy asequible para tratar de asegurarnos que siga abierto", explica la alcaldesa, Itziar Lafita, que señala que "es el único bar que tenemos y es el centro neurálgico donde se reúnen los vecinos y los trabajadores que vienen al pueblo acuden a comer o almorzar".
Desde el ayuntamiento aseguran que el bar Els Perxes puede ser rentable si se hace una buena gestión. "Se puede sacar provecho sobre todo los fines de semana porque vienen muchos ciclistas y motoristas durante todo el año, además en verano aumenta la población", asegura la alcaldesa.
De hecho, en el pueblo hay un hotel rural, también de propiedad municipal, que obtiene beneficios.
Tienda de comestibles
Junto al bar, el adjudicatario debe hacerse cargo también de una pequeña tienda de comestibles para dar servicio a los vecinos. "Como no tenemos tienda ni supermercado debe de tener lo esencial con productos del día a día no perecederos y algo de comida fresca".
Los interesados tienen de plazo hasta el próximo 4 de febrero para presentar de forma presencial en el consistorio su solicitud. "Hasta ahora hay bastantes personas que han mostrado interés, pero no tenemos nada cerrado, así que hasta que no se concrete algo estamos a la espera", señala la alcaldesa, que lamenta "las dificultades que tenemos en estos pueblos que no tienen servicios y no están bien comunicados con transporte público, por lo que la gente al final decide trasladarse a la ciudad o a otros municipios más cómodos para la vida diaria".