Un preso peligroso rompe la nariz a un funcionario en la prisión de Picassent, en Valencia
Desde el sindicato ACAIP-UGT denuncian la situación de indefensión en la que se encuentran los funcionarios ante la falta de personal y de medidas para garantizar su seguridad
Ocho años de cárcel para un preso por intentar matar a otro utilizó un bolígrafo modificado con forma de cuchillo
ValenciaEl sindicato ACAIP-UGT ha denunciado una vez más la indefensión que sufren los funcionarios de prisiones tras una nueva agresión sufrida por un trabajador la cárcel de Picassent.
La agresión se produjo el pasado 20 de febrero en el módulo 8 de la Unidad de Cumplimiento. Un interno peligroso con con antecedentes por violencia y amenazas agredió al funcionario. En el momento del ataque solo había dos funcionarios de servicio en el módulo, en lugar de los tres requeridos. Según el sindicato, la falta de personal sumada al perfil de estos tipos de preso, hace que se incremente la probabilidad de incidentes y exige tiempos de reacción muy rápidos, por lo que la dotación completa de personal resulta clave para contener estas situaciones y evitar problemas mayores.
Se trata de la segunda agresión en menos de dos semanas, la anterior la sufrió una funcionaria a manos de una presa, un patrón que alimenta la inquietud en el centro.
ACAIP ha afirmado que la gestión penitenciaria está poniendo en peligro la integridad física de los trabajadores y ha recordado que el año pasado se registraron siete agresiones. Desde el sindicato denuncian que las sanciones actuales no disuaden y faltan mecanismos de protección efectivos, lo que deriva en una sensación de vulnerabilidad entre la plantilla y en mayores dificultades para restablecer el orden cuando surge un conflicto.
Reforzar la seguridad
El sindicato exige un protocolo ‘real y efectivo’ de prevención de agresiones, el reconocimiento de los funcionarios como agentes de la autoridad y refuerzos inmediatos de personal en los módulos conflictivos. Con estas medidas busca reforzar la seguridad operativa y la protección jurídica del personal ante ataques, además de garantizar que los equipos cuenten con los recursos y la presencia necesarios en los turnos de mayor exposición.
ACAIP sostiene que trabajar con menos efectivos de los previstos, como ocurrió con dos en lugar de tres, alarga los tiempos de respuesta, limita la capacidad de apoyo entre compañeros y aumenta la probabilidad de que un incidente se agrave.