Animales

Dos belugas y cuatro delfines rescatados de Canadá llegan al Oceanogràfic de Valencia para evitar su sacrificio: "Es un hito"

Durante el complejo viaje se debía garantizar la seguridad y salud de los animales. X @JFPerezLlorca (imágenes de Oceanogràfic)
  • Con su traslado a Valencia, los seis cetáceos se libran de la eutanasia tras cerrar el parque Marineland de Canadá donde vivían

  • "Ha sido un reto, con meses de preparación. Los animales han llegado bastante bien", ha asegurado Daniel García, director de operaciones del Oceanogràfic

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ValenciaDos belugas y cuatro delfines que fueron rescatados de un acuario en Canadá llegaron en la madrugada del 27 de agosto al Oceanogràfic de Valencia para evitar su sacrificio (o eutanasia).

Tras el cierre hace más de un año del parque canadiense Marineland donde vivían estos animales, se acordó que fueran reubicados en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, algo que recuerda al de otros dos ejemplares salvados de Ucrania.

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El acuario valenciano es la única institución zoológica del continente europeo que cuenta con la acreditación para rescates así. Este último completado con éxito se coordinó con numerosas instituciones.

Cleopatra y Jelly Bean, las dos belugas, y Tsunami, Lida, Echo y Marina, los cuatro delfines, son los nombres de los seis cetáceos que han vivido un "complejo traslado" en avión hasta nuestro país.

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"Somos su nuevo hogar y refugio, estamos orgullosos"

Según detalló el Oceanogràfic de Valencia, "su llegada supone un nuevo hito", tanto que hasta el presidente de la Generalitat Valenciana Juanfran Pérez Llorca compartió imágenes del operativo internacional.

"Estamos orgullosos de tener estos animales aquí y así garantizar su cuidado. Somos su nuevo hogar y refugio. Enhorabuena a todos los implicados", escribió en su perfil oficial de redes sociales.

Acerca del viaje, la institución precisó que el vuelo duró siete horas desde Toronto y la aeronave fue fletada especialmente para el transporte de los mamíferos acuáticos, en "módulos diseñados" para ellos.

La intención en todo momento era garantizar la salud de estos cetáceos, por lo que antes se evaluó de forma individual el estado de cada ejemplar para ver si cumplía las condiciones adecuadas para afrontar el viaje.

Los propios veterinarios y técnicos de la institución valenciana se desplazaron hace meses a Canadá para esas evaluaciones. Ahora, continuarán siguiendo la evolución para adaptar lo necesario a sus cuidados.

"Ha sido un reto y han llegado bastante bien"

Gracias a esas labores previas, los expertos pudieron definir las condiciones veterinarias y logísticas para un buen traslado, incluso teniendo en cuenta las relaciones existentes ya entre los animales.

Para que así mantengan esos "vínculos que puedan favorecer su adaptación al nuevo entorno", justificó el Oceanogràfic, ya que no solamente había que reubicar a los seis ejemplares, sino a otros también de forma progresiva.

"Este dispositivo ha sido uno de los más complicados llevados a cabo hasta el momento, por el número de animales que se movían. Ha sido un reto y han llegado bastante bien", dijo Daniel García, director de Operaciones Zoológicas del Oceanogràfic.

"Permanecerán unas horas o días en observación, siguiendo el protocolo en estos casos, con vigilancia las 24 horas para ver cómo se adaptan al nuevo entorno", añadió tras recalcar el "compromiso con el bienestar animal".

De momento, estarán en áreas no visibles al público "para favorecer su aclimatación y facilitar el seguimiento por parte de los equipos", avanzó el acuario valenciano. Más adelante se integrarán con el resto de animales.