La durísima historia de superación de Hafsa, una menor no acompañada que huyó de Marruecos a nado para buscar una vida mejor: “O llegaba, o me moría”
Desde el motivo por el que decidió abandonar su país, hasta su vida actual: Esta es la historia de Hafsa
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Tiene 21 años y una historia muy importante que contar de superación, de la búsqueda de la libertad y de tratar de sobrevivir en un país que no es el suyo completamente sola.
Ella es Hafsa, una joven nacida en Marruecos que decide abandonar su ciudad natal con 15 años cuando se dio cuenta de que no quería el futuro que allí le deparaba. Y es que era "la típica niña" que vivía junto a sus cuatro hermanos: "Ni cortaba, ni pinchaba". Tanto es así que, antes de venir a España, habían acordado su matrimonio con "un señor mayor de cuarenta y pico años": "No quería". Sin embargo, "tenía más miedo a mis hermanos al decir no que a él", asegura. "Fue muy duro, la verdad", confiesa.
El durísimo trayecto hasta España a nado
Mientras estaba en la playa llorando por el futuro que le esperaba cuando tomó la decisión de lanzarse al mar pensando: "O llego, o me muero, porque me daban miedo muchas cosas". Era de noche, entre las 12 y la una de la madrugada. Vestida con la ropa de casa, se quitó las zapatillas al pensar que tenía tomar una decisión ese mismo día: "U hoy, o nunca". "Y llegué", afirma asegurando que fue un trayecto de cinco horas a nado "pasando miedo, frío". De hecho, en algún momento llegó a creer que no podía más, pero ya "estaba muy lejos" de la orilla.
Finalmente alcanzó la playa de Ceuta, pero no se acuerda de nada: "Me desperté en el hospital". Tras hablar con la policía fue enviada a un centro de menores para más tarde ser trasladada a Madrid.
Del centro de menores a uno de salud mental para después vivir en la calle
Al principio confiesa que le costó adaptarse al idioma dado que, al no conocerlo, afirma: "Tenía miedo de que me devolvieran a mi país. Tenía mucho miedo".
Del centro salió a los 18 años y fue directa a un centro de salud mental durante tres meses. El motivo: "Porque según ellos mi comportamiento en el centro no era bueno y no era así. Yo sufrí maltrato psicológico y físico en el centro de menores. Como no tenían dónde llevarme, me llevaron al centro de salud mental". Y, al salir de allí, tuvo que vivir en la calle durante 15 días.
Todo empieza a cambiar
El enfermero fue quien le explicó que podía pedir el alta voluntaria y, al quedarse en la calle, les contó a unos chicos su situación y estos le recomendaron que se acercara hasta su centro para personas de entre 18 y 25 años. Ahí fue cuando vio la luz, trabajando actualmente como responsable de un restaurante de comida española. "Estoy feliz con lo que estoy haciendo. Esa es Hafsa, la verdadera"
