La inflación, la subida de los precios en la cesta de la compra, así como de la factura de la luz nos hacen pensar en cómo ahorrar a nivel doméstico. Hay muchas cosas que podemos hacer para reducir nuestro gasto, gestos simples, fáciles y a nuestro alcance. En la cocina, el frigorífico es uno de los electrodomésticos que más consume dado que siempre tiene que estar encendido pero podemos optimizar su uso colocándolo bien. Nunca debe estar a más de cinco grados y debe estar separado al menos 15 o 20 milímetros de la pared para que no se acumule el aire caliente y los alimentos nos duren lo máximo posible. Pero además, importa mucho cómo colocar los alimentos en su interior. Estas son algunas pautas: No son las únicas pautas a seguir en casa, hay múltiples gestos pequeños que, a diario, harán que la factura de la luz se reduzca considerablemente: