La Comunidad de Madrid responde a la denuncia de desnutrición de los ancianos de residencias públicas: “Está asociada a la edad y a la enfermedad”
La hija de Pedro denunciaba en ‘Ya es mediodía’ que su padre ha perdido 13 kilos y está desnutrido
Primitivo Ramos, tras hacerse públicas las imágenes de la comida que sirven a los ancianos: “El proveedor ha sido sancionado”
El director médico sanitario de la Agencia madrileña de Atención Social explica los motivos que prohíben la entrada de comida del exterior: “No cumplen con las medidas sociosanitarias requeridas”
La hija de Pedro se rompía en directo al contar en ‘Ya es mediodía’ que su padre había perdido hasta 13 kilos por la falta de nutrientes y la comida nefasta que le proporcionan en la residencia de la Comunidad de Madrid de Alcalá de Henares en la que está interno. Una denuncia a la que se sumaban los familiares de otros ancianos que también habían tenido que ser desplazados al hospital en estado de desnutrición.
La respuesta de la residencia de falta de medios y de personal ante esta realidad no les parecía suficiente, y tras su denuncia pública ha intervenido en directo en ‘Ya es mediodía’, Primitivo Ramos, director médico sanitario Agencia madrileña Atención Social.
El director médico no ha querido centrarse en un caso completo y sí explicar de forma científica el motivo que lleva a las personas ancianas a ir sufriendo desnutrición y una bajada de peso “Las personas a medida que vamos envejeciendo vamos perdiendo peso por la transformación de masa grasa en masa magra”.
Ha asegurado que, sobre todo, las personas con gran dependencia sufren este proceso de desnutrición asociado a la enfermedad y la edad.
Respecto a las imágenes difundidas de los alimentos que reciben los ancianos, ha asegurado que había realizado un cambio en el sistema de producción, que las imágenes no demuestran que los alimentos hayan sido consumidos y que “El proveedor ha sido sancionado”.
La alimentación tiene que complementarse suplementos y vitaminas adecuados, y que no se permite a los familiares llevar su propia comida porque no se pueden garantizar las medidas higiénicos sanitarias establecidas. Pero sí han comenzado a permitir un servicio de comida con familiares, algo que resulta más agradable que comer con extraños y ante el que los ancianos suelen ingerir más cantidad de comida.
