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Aída ahoga sus penas en la bebida

Aída, mujer trabajadora, luchadora y pesimista, sufre un problema que le persigue día a día, el alcoholismo, una dependencia que sufrió hace unos años y en la que trágicamente ha vuelto a recaer.
Esta mujer desclasada, analfabeta y pobre ha tenido y tiene una vida complicada marcada por baches tan duros como su divorcio con Manolo. Cada día se levanta con el objetivo de dar lo mejor a sus hijos, Lorena y Jonathan, dos irresponsables adolescentes, por los que su madre está dispuesta a entregarlo todo y a quien ellos no dan más que disgustos, gastos y preocupaciones.
A pesar de todo, Aída tiene como meta que sus retoños lleguen a tener lo que desgraciadamente ella nunca ha disfrutado: una vida 'normal'. Ella, cuya economía roza el umbral de la pobreza, piensa que un trabajo, un marido y un diploma universitario son sinónimos de felicidad. Lo que no sospecha es que muchos espectadores en esa situación se identifican con sus problemas, de una limpiadora exalcohólica fracasada.
 Sin éxito profesional ni formación que augure otro horizonte que el de trabajos mal pagados, la vida personal de esta limpiadora es también miserable. Se casó joven con un hombre que la maltrataba y aceptó todo de él durante años hasta que llegó lo imperdonable: que se gastase el dinero de sus hijos con prostitutas. Separarse de Manolo ha sido el acto más valiente de su vida, pero esta decisión le vino grande a su carácter. Aída se quebró y pasó de maldecir sus penas a bebérselas.
Salir del alcoholismo es una de las metas siempre pendientes de esta mujer. Es capaz de recuperarse cuando las cosas van bien, pero sigue resolviendo los problemas importantes a golpe de nuca. Bienintencionada y absolutamente desastrosa, inestable y a veces arbitraria; Aída no puede evitar que su hijo decida irse a vivir con su ex marido cuando este reclama su custodia. Y todo lo que hace para recuperar al chaval es empinar el codo una vez más.
Irreverente  y real, Aída ha hecho salir del armario a un personaje siempre escondido: la madre coraje alcohólica. La buena mujer llena de contradicciones no es capaz de llevar las riendas de su propia vida y que, sin embargo, está dispuesta a morir en el intento. Un personaje tragicómico con alfunas de las señas de identidad de los héroes impresas en su carácter.