Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Luisma está 'quedao'

Los daños que la droga causa en el cerebro son irreparables. Luisma, la prueba viviente.telecinco.es
LORENA: Jo, Soraya, es que tenemos tantas cosas que contarte. Bueno, vas a flipar con el Luisma. Se casó, tuvo un hijo. Ha cambiado un montón, está mucho más maduro.
Entra LUISMA emocionado.
LUISMA: Hey, lo que he descubierto. Si giras a un lado el grifo de la ducha, ¡sale agua caliente! ¡Y mola un montón ducharse con agua caliente! Tenéis que probarlo. (Se fija) ¿Tú no eres Aída, no?
LORENA: No, Luisma, es Soraya, que ha venido con su hija. Soraya, mi hermana, la que se fue de casa. ¿No te acuerdas?
LUISMA: Hombre, pues algo de eso me suena, pero yo pensaba que era de la tele o de haberlo leído. Pero un momento, si ella es tu hermana y yo soy tu tío, ella es mi... ¡Dame, un abrazo, nuera! (Luisma abraza a Soraya y Aidita)
JONATHAN: Joer, esta familia se ha abrazado más en dos minutos que en la década de los noventa. Esto hay que celebrarlo, voy a robar champán.
AIDITA: Voy contigo, tío.
JONATHAN: (Emocionado) ¡Tío! Me ha llamado tío, Luisma.
LUISMA: Y yo te he llamado muchas veces tío y no te has puesto tan contento. Si empezamos con favoritismos en la familia, mal vamos, tío.
EUGENIA: (Ida) Bisabuela...
LUISMA: ¿Cómo vas a ser su bisabuela? Si yo soy el suegro de Soraya, y ella es su hija, y tú mi madre. Como mucho seréis cuñadas.
EUGENIA: (Ida) Bisabuela...
LUISMA: Y venga la cabra al monte.
SORAYA: Vaya dos. A ver, Luisma, tú eres mi tío, y yo soy... (mira a todos) yo soy muy feliz.
LORENA: Y nosotros. Y ya verás cómo se va a emocionar la mama. Te va dar un abrazo tan fuerte que os vamos a tener que separar con la espátula.
Se abre la puerta es AÍDA con bolsas. Mira a SORAYA, deja caer las bolsas entre seria y confusa, hace ademán de hablar, y se va a su cuarto dando un portazo.
LUISMA: Joer, cómo se ha puesto tu yerna.