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Primera crisis entre Luisma y Paz

Decepción y arrepentimiento son los sentimientos que se apoderan de Paz cuando regresa a su apartamento tras buscar trabajo sin éxito y descubre a Luisma y a Barajas jugando a waterpolo en el sofá. La pareja vivirá su primera crisis de pareja en el nuevo capítulo de Aída.
La falta de relaciones íntimas durante un largo periodo de tiempo lleva a Aída a tomar una iniciativa desesperada: aprovechar la confusión de una cita a ciegas para seducir a un hombre. Aunque Chema reprocha inicialmente a su amiga su fugaz aventura amorosa, acaba protagonizando un breve romance basado en la mentira.
Por otra parte, Fidel comienza a pintar cuadros con un marcado estilo impresionista. Al ver su obra, Mauricio critica el talento artístico del joven hasta que conoce a un marchante dispuesto a adquirir una de las pinturas. El dueño del Reinolds recurre al engaño para sacar provecho de las dotes pictóricas de Fidel, llegando incluso a hacerse pasar por el creador de la obra.
La vuelta de Soraya
Soraya regresa al barrio para demostrar que fuera de Esperanza Sur ha conseguido prosperar y llegar más alto que su madre, pero todo resultará una mentira.
La hija mayor de Aída se marchó de casa a los 17 años con el objetivo de prosperar económicamente, un sueño que creía imposible realizar en Esperanza Sur. Con la excusa de hacer una breve visita a su familia, Soraya regresa ocho años más tarde al hogar donde creció, aunque la estancia en casa de los García se terminará prolongando indefinidamente. Además, para sorpresa de todos, la joven regresa con una hija, Aídita.