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El cazador cazado

Un Luisma muy necesitado consigue un nuevo y jugoso trabajo: cobrador de morosos. Su primer objetivo es Mauricio o el cazador cazado. Entre tanto Aída sigue su particular viacrucis con el alcohol. Esta vez encuentra una aliada inesperada en su lucha por dejar la líquida droga.
"Cuando seas padre comerás carne", se suele decir. Pero para comer carne y ser padre hay que tener unos ingresos mínimos. Hay que buscarse la vida y eso es lo que hace Luisma. Ahora encuentra un nuevo trabajo para engrosar su prolijo currículo. Se hace cobrador de morosos, un empleo ideal para él. Y claro, a por el primero que va es a por Mauricio. El Colmenero se lo ha ganado por explotador amoral y por ser un empresario que hace de las malas artes su modus operandi habitual. Mauricio experimenta en sus propias carnes el acoso y derribo de un Luisma que repiquetea su conciencia como un lobo en busca de su presa.
Lo de Aída es harina de otro costal. Sumida en sus tristes y habituales problemas con la bebida, recurre al nuevo ligue de Chema para obtener apoyo moral. María, como se llama la susodicha, es psicóloga y se convierte en la consejera espiritual perfecta para este tipo de situaciones.
Trampas y 'embolao'
Al mismo tiempo Fidel observa con indignación cómo es descalificado de un concurso de poesía. Claro, el concurso lo organiza la revista 'Sólo Mujeres'. Fidel se rebela y envía su poema bajo la identidad ficticia de Lorena. ¡Y gana el concurso! Lorena tendrá entonces que responder ante el premio, cosa que no será complicada en vista de la sensibilidad estética demostrada por 'La Lore', flamante vencedora del certamen por 'méritos propios'.