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Una tortuga roba el corazón de Carmen Machi

Su historia comenzó hace bastantes años. Ella llevaba cerca de nueve conviviendo con su gran amor, la que le dio la estabilidad en la televisión, la fama, el reconocimiento y el prestigio. Carmen Machi es Aída, pero alguien, una tortuga, le ha robado el corazón. Ahora, todos temen que la limpiadora que levanta la moral a más de seis millones de espectadores abandone la serie. ¿Qué tiene esta tortuga que ha enamorado a la actriz?
Carmen Machi tiene miedo a encasillarse y así, de repente, apareció ella, ‘La tortuga de Darwin’, y le propuso pasar una espectacular temporada en un lugar que a ella le apasiona: el teatro La Abadía. La actriz no lo dudó ni un segundo; dejó la fregona a un lado para ponerse la concha que la protegía de todo. La tortuga le daba el oxígeno que ella necesita para vivir. El amor oculto de Aída, el teatro, reaparecía en su vida y… cuando aparece un amor inesperado no puedes rechazarlo.
Sin embargo, no dejó a su pareja de años: a Aída, la limpiadora que le ha ayudado durante mucho tiempo. Un lapsus lo tiene cualquiera y era mejor mantener las dos relaciones a flote. Muy pronto todos los críticos de España reconocieron el trabajo de la tortuga. Carmen Machi deslumbraba cuando se subía a las tablas del teatro  y se convertía en ese bicho que estaba a punto de cumplir su segundo centenario. Las críticas, desde luego, estaban de su parte.
“Un texto para una actriz”, así es como titulaba Javier Villán en el periódico ‘El Mundo’ su crítica personal a la obra ‘La tortuga de Darwin’, en la que Carmen Machi volvía al teatro. “Hay que ser Carmen Machi, despojada del nefasto sello de las series de televisivas, para dar cuerpo a esta tortuga adormilada en ocasiones y vivísima otras, que tras conocer a los humanos desea volver con sus congéneres. Le dará mucha gloria esta tortuga a Carmen Machi, como se la dará a Juan Mayorga”.
El crítico del diario  ‘El País’, Juan Valera también se rendía ante su interpretación: “Carmen Machi borda al bicho: lo hace entrar en el animalario de honor donde figuran el cabello Patizanco de José María Rodero y el chimpancé de José Luis Gómez, aunque, por su naturaleza lenta y pesada, la tortuga dé menos juego escénico que estos. Una intérprete no tan buena hubiera naufragado bajo su concha”.
La revista de ‘Babelia’ también lo tenía claro: “Carmen Machi es una gloria nacional que, por sus éxitos televisivos, se prodiga poco en teatro… Lleva a cabo una auténtica creación por composición física, por colocación de la voz y de las réplicas. De tener posibles, yo pondría un teatro a sus pies
Ella no es la única que se ha enamorado de ‘La tortuga de Darwin’, los críticos también. Ahora, sólo queda esperar que Carmen Machi decida mantener dos relaciones a flote: una la estable con Aída y, otra, la pasión poco duradera del teatro.