Instructores españoles adiestran en lucha de comandos a la guardia pretoriana del ex presidente de Malí

telecinco.es 20/07/2013 14:29

Por José Vallés, enviado especial a Malí. Son los mejores hombres, que no es decir mucho, del debilitado, mal equipado y enfrentado ejército maliense; y serán aún mejores cuando terminen de ser adiestrados como fuerzas especiales por los instructores del ejército español bajo el mandato de la misión europea EUTM. Lo que llama la atención es que el ministerio de Defensa de Malí sólo manda a esta instrucción de comandos a los “boinas rojas”, una de las facciones que han protagonizado enfrentamientos fratricidas. Los primeros instruidos ya combaten junto al resto de su batallón, pero no los supervisan sus formadores de la UE sino franceses de la operación “Serval”.

14 hombres y una mujer del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra, los “boinas verdes” españoles, adiestran desde el 9 de julio a una nueva unidad de 36 soldados del ejército de Malí que forman parte de un batallón de 715 hombres. Es parte de la misión de adiestramiento EUTM que lleva a cabo la Unión Europea para ayudarles a restituir la integridad de su Estado. Como los miembros de la primera unidad, ya formada y enviada al combate, los nuevos 36 alumnos también son “boinas rojas”, una de las facciones del dividido ejército maliense. Ambas unidades se han hecho llamar del mismo modo: “Le Group”· (El Grupo). Está claro que tienen un alto grado de cohesión. En la elección de los alumnos no tienen nada que ver ni los instructores españoles, ni los responsables de la EUTM; es el ministerio de Defensa de Malí el que tiene la competencia de seleccionar a los militares que envía a la instrucción y eso hace más sospechosa tanta uniformidad. Si alguien quiere buscar un “boina verde”, sólo lo encontrará entre sus instructores españoles, porque los “boinas verdes” malienses, los de la facción rival que dio el golpe de estado junto a su capitán Amadou Sanogo, sólo se encontrarán en otras especializaciones de la formación.

El ministro de Defensa, general Yamoussa Camara, niega que se esté creando con la ayuda de la Unión Europea y sus instructores, en este caso españoles, un comando especial de fuerzas especiales “boinas rojas” aislado del batallón. Asegura que se trata de una unidad integrada junto a las demás. “Es un todo, uno de los elementos del batallón, es el mismo ejército”, aseguró a preguntas de periodistas europeos a los que concedió una entrevista. Por su parte, el ministerio de Defensa español confía en la voluntad de las autoridades de Malí por trabajar en pro de una verdadera reconciliación y que la mayor prueba de ello es precisamente que hayan pedido ayuda a la Unión Europea para afrontar ese proceso. Prefieren no especular con futuribles ni con escenarios distintos al actual.

Al igual que ocurre en las fuerzas especiales de cualquier país, en Malí los aspirantes a entrar en estas unidades de élite tienen que ser los mejor preparados de sus Fuerzas Armadas. Ellos serán la vanguardia en las misiones en las que los instructores españoles les han entrenado, a saber, técnicas de los comandos, combate en población, emboscadas y reconocimiento de itinerarios, entre otras. Los “boinas rojas” proceden del 33 regimiento de paracaidistas, una de las unidades del ejército maliense con mayor preparación, si bien esto es decir muy poco. Partimos de un ejército en general nada instruido y que no ha participado en maniobras desde 1996. En concreto. la actuación de los paracaidistas contra los tuaregs del MNLA en enero de 2012 antes del golpe de estado dejó mucho que desear y minó su moral. Durante el golpe fueron la improvisada guardia presidencial de Amadou Toumani Touré, que había servido como paracaidista en el pasado. Tras la asonada militar fueron disueltos y fallaron en un intento de contragolpe. El gobierno interino ha reestructurado ahora su regimiento. Los 1200 elementos que lo conforman se repartieron en tres compañías, pero los enfrentamientos aislados con los boinas verdes han continuado hasta no hace mucho.

Se han dado pasos en la reconciliación de las distintas facciones del ejército. El golpista “boina verde” Sanogo pidió perdón al pueblo en un acto público celebrado en Bamako a finales de junio. Una ceremonia con la mirada puesta en la reconciliación del ejército y con el presidente interino Diocunda Traoré presente, en la que se aprovechó para anunciar la liberación de todos los militares detenidos durante el golpe y posteriores revueltas. Sin embargo, la inteligencia militar española considera que se ha interpretado el gesto de Sanogo con demasiada generosidad. El ministro Camara insiste, por su parte, en que Sanogo está integrado en el ejército y forma parte del comité que lleva a cabo su refundación.

A esta situación de inestabilidad es a la que la misión de EUTM Malí trata de aportar una solución a través del asesoramiento y formación de su ejército. Los 36 paracaidistas que entrenan los españoles del MOE forman parte de un batallón de 715 hombres de diversa procedencia, aunque se compone principalmente de los soldados de la 8 ª Región Militar de Sikasso. Este batallón acaba de iniciar su adiestramiento la pasada semana en la base de Koulikoro, a 60 kilómetros al norte de Bamako. Si el primer batallón adiestrado por unos 200 instructores de 14 países de la UE se llamaba “Waraba” (los leones en lengua Bambara), este segundo aún está decidiendo su nombre entre "Babemba" (rey de los Malinkés, creador del imperio maliense en la Edad Media) o "Helou" que en la lengua tamashek de los Touareg significa "elefante". Veremos si se impone el deseo de la minoría de tuaregs (160) integrados en sus filas.

Los Waraba, tras cumplir sus 10 semanas de formación, ya se desplegaron el 22 de junio en Gao, al norte del país. Aquí van a cumplir con la labor para la que se les ha preparado, luchar contra el terrorismo, el MLNA, el tráfico de armas y el crimen organizado. Pero quien supervisará si la inversión en tiempo y dinero realizada por la Unión Europea llega a buen término no es la Unión Europea. Temerosa de asumir riesgos con sus tropas, el mandato de la EUTM no alcanza a acompañar a los batallones formados por ellos mismos a zona caliente. De eso se va a encargar, al menos de momento y porque también le interesa, un destacamento francés de apoyo operativo (DAO) de la fuerza Serval, la operación bélica lanzada por los franceses ante el avance de los islamistas hacia el sur. Los primeros informes extraoficiales que dicen tener los instructores europeos de los primeros días del despliegue de los Waraba son positivos aunque un periodista freelance que cubre el conflicto en el norte de Malí, Baba Ahmed (@Baba_A_) reportó en twitter el 5 de julio que 30 soldados del batallón han sido sancionados por indisciplina, uno de los asuntos en los que más hincapié se hace durante el adiestramiento.

El trabajo de formación se está haciendo con un gran esfuerzo y dedicación por parte del personal destacado en la zona. En algunos mandos se tiene la impresión de que hay riesgo de que ese buen trabajo quede incompleto si no se lleva a cabo un correcto control posterior de la formación como en Afganistán, donde las tropas locales entrenadas llevan la iniciativa en el combate pero son supervisadas por sus mentores. Habrá que confiar también en que las tensiones internas dentro del ejército no se desaten de nuevo y una facción concreta cobre ventaja gracias al entrenamiento especial recibido por los instructores españoles bajo mandato europeo. La voluntad de que eso no suceda se palpa en las calles de Bamako y todos los actores implicados en el proceso de reconstrucción del Estado maliense consultados coinciden. Todo el mundo quiere superar esta crisis y el 28 de julio tienen el primer paso para que esto suceda con las elecciones a la presidencia del país.