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Abandono de Santi (y de su nuevo amigo)

Santiago Abad ha abandonado el concurso por baja médica. Tras pasar cinco días en la clínica sometido a una dieta especial y habiéndole sido practicadas una serie de pruebas, el médico (ese hombre) ha decidido que no debe seguir. Una pena.
Pero Santi no se ha ido solo. Si hablamos en sentido figurado, con él se marcha de Cayos Cochinos la esperanza de muchos puesta en que ganase el chico rudo de formas afiladas, aún por pulir. Si lo hacemos de forma metafórica, podríamos decir que junto a él se marcha su nuevo amigo, un 'cagarro' (con perdón) de dimensiones descomunales que ha estado a punto de provocarle alguna lesión de gravedad.
Vamos a ver si no pierdo la compostura con lo que debo comentar hoy. Resulta que Santi ha defecado dos veces en los casi sesenta días que ha permanecido perdido (no tanto) en Honduras. Dos días en dos meses, a una cagadita por mes. De acuerdo que han estado comiendo poco, que posiblemente este concursante ha podido adelgazar en torno a los veinte kilos, teniendo en cuenta que otros menos corpulentos casi adelgazan quince. Pero, ¡por el amor de Dios!, tendría que haber dado la voz de alarma a los médicos. Dos veces en dos meses es para morirse, y no es una expresión.
Es todo muy insólito y cada día entiendo menos en general. Me refiero a los comportamientos del ser humano y muy concretamente los del concursante de Supervivientes. Aceptando que los concursantes de este año hayan sido menos protestones que otros, según decía Zúñiga hace unos días, una cosa es eso y otra callarse que no evacuas un día tras otro, porque un día de estos bien podía haber explotado el pobre de Santi. ¿Por qué no dijo nada? Y lo que es peor, no comprendo como nadie se lo advirtió.
Resulta que todo el mundo lo sabía. Sus compañeros estaban al tanto del grave trastorno digestivo del 'largo', y aún con todo se extrañan de que lleve desaparecido tantos días tras partir en barca con el médico más famoso de la televisión, llamado a quitarle el puesto a House, Vilches y hasta el doctor Gannon de mi infancia (el hospital de 'Centro médico' era en blanco y negro, muy mono). ¡Pero cómo se pueden extrañar! si sabían lo de sus dos deposiciones. No sé que piensan estos concursantes, ni por qué no le dijeron que acudiera al médico para no ver agravadas las consecuencias de tan poca actividad intestinal.
Ni siquiera se puede decir que Santi sea 'cagapoquito', como le decían en la posguerra a un paisano del barrio de Malasaña, en Madrid. Lo suyo es mucho peor. Aquel ha comido durante estos dos meses posiblemente tan poco como este personaje de la iconografía popular, cuya historia me contó mi madre siendo yo pequeño. Por cierto, si ella me leyese se preguntaría porque ando yo escribiendo para que me lea tanta gente sobre las deposiciones de un concursante televisivo. Pero bueno, en fin, eso es otra historia. El caso es que la posguerra española fue dura: cartillas de racionamiento, contrabando, estraperlo... Aunque eso no fue nada comparado con el régimen a base de sopa de caracolas y lapas, posiblemente el origen de todos los males de este Santi 'caganadita'.
El nuevo amigo de Santi (debería ponerle comillas a esto) está muy crecidito. Su obcecación en no acudir al médico ha provocado que termine albergando en su interior un monstruo de dimensiones insólitas. Insólitamente grandes, quiero decir. Calculo yo, así por encima, que el tamaño de su nuevo amigo es aproximadamente como el de 'Golosina' cuando salió de Cayo Paloma. Solo le falta que se ponga a recitar una coplilla. Menudo susto si escuchamos una voz desde su interior diciendo: "tócate el 'jigo' María Manuela".
Quiero insistir en el tema de la pasividad de sus compañeros. De Matías pase porque es un cabeza loca, que solo piensa en salir bien y quedar gracioso delante de las cámaras. Lo de Ivonne es cosa aparte, tampoco me parece demasiado juiciosa y además está algo despistada tras lo vivido en los últimos meses, en que primero le han enseñado etiqueta y protocolo como ganadora de un concurso de belleza y ahora anda con sus uñas negras y comiendo con las manos.
Pero a ver, Yolanda y Zúñiga son madres y parecen bastante responsables. La bailarina dice que es la parte racional de la pareja y Amargo la emocional. La atleta ha demostrado ser posiblemente la más juiciosa de los concursantes de esta temporada. Por tanto, no termino de comprender que no advirtieran a Santi sobre la necesidad imperiosa de acudir al médico para evitar que su 'alien' siguiera creciendo. Por otro lado, tampoco se entiende que, dado su problema, le hayan suministrado un alimento astringente, como el arroz, durante los días que ha estado bajo cuidados médicos en la península. Aunque igual estoy equivocado. ¿Algún médico en la sala?
Esperemos que el nuevo amigo de Santi no le deje secuelas ni consecuencias de ningún tipo. Es una pena su baja en el concurso, que lamentablemente ha perdido a tres de sus principales aspirantes al título: Daniela por desidia y falta de motivación; Escassi por KO técnico (ganó el tronco podrido y la decisiva llave que le hizo dar con sus huesos en el suelo); y ahora Santi, cuya principal labor en adelante consiste en acabar con su amigo, expulsándole de su cuerpo definitivamente.
A los cuatro supervivientes (nunca mejor dicho) de este desastre les han levantado la dieta blanda, ¡por fin una buena noticia! Eso quiere decir que deberán volver a conseguir alimentos, entre otras cosas por medio de las pruebas de recompensa. El martes tuvieron una, y por eso salieron a la arena, dentro de un círculo acotado mediante una cuerda, lo cual tenía todo el aspecto de circo romano. Más o menos lo que termina siendo este programa. Enterradas había seis piezas de madera que juntas componían un tótem. ¡Para tótems están ellos! Cada pieza encontrada era un premio, y si lograban montar la figura se podían llevar una buena ración de pasta (espaguetis, no dinero).
Se quedaron sin los spaghetti, pero consiguieron cinco de las seis recompensas, o sea, todos encontraron una figura e Ivonne logró dos. A una lluviosa Playa Uva llevaron galletas de pan (del ejército español, por cierto), azucar, arroz (más arroz, qué bien), té con limón y unas gafas de bucear. Desecharon la navaja multiusos, solo ellos sabrán por qué.
Al regresar a su playa seguía lloviendo, y aún así lograron salvar el fuego que previamente habían tapado con la mesa construida hace unas semanas con parte de aquella balsa donde medio naufragaron. La que está cayendo en Cayos Cochinos, y también sobre este programa que tiene hoy una nueva gala singular. A saber que se inventan para resolver la situación creada. Eso sí, invitados tienen a placer: Escassi, Daniela y Santi. Menudo trío de ases, demasiado buena la mano para un presentador bisoño como Gálvez.
Actualización: Varios medios de prensa publican esta mañana que en la gala de hoy habrá una prueba de especial dureza (madre, madre, madre) en la que se decidirán los dos primeros finalistas. Entre los otros dos se decidirá durante la semana el tercero, con los votos de la audiencia. Y, por tanto, el 4 de junio será la final con estos tres finalistas en plató. Pues duda resuelta. Lo que no publicamos nosotros lo cuenta El País o ABC. Hubiera sido un detalle que alguien informase a este humilde palafito. Pero en fin, ya está contado.