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Juanito agobiado y enfermo

Juanito es un tipo sensible al que las obligaciones de líder le han terminado por agobiar. Le vi en las imágenes ofrecidas en el debate del domingo y no sabía bien que pensar. Tengamos en cuenta que es un artistazo, por tanto, no sería extraño pensar en una actuación magistral, en la cual dramatizara su pesar por haber tenido que nominar a Ivonne. Su argumento era ese precisamente, pues el 'Golo' decía: "No quiero tener que nominar, la próxima vez será la última".
A mi duda razonable le ha seguido el convencimiento de que no estamos ante una gran simulación sino ante la magnificación del acto de las nominaciones, que parecen simbolizar ahora para Juanito un compendio de maldad sin fin. A ello puede contribuir el hambre y la desconexión con la realidad, factores ambos en aumento día a día.
Por eso creo en la sinceridad de sus palabras, aun cuando parezca un movimiento planificado, dado que esta semana saldrá Wilma y el 'Golosina' parece estar pidiendo la vez para ser el próximo expulsado. Juanito debe sentir el agobio que aparenta, y a un tiempo piensa en este como el mejor momento para abandonar esta aventura.
A pesar de que me he mostrado magnánimo con los concursantes que han pedido les nominasen, como ha sido el caso de Iván o Wilma en el pasado, y parece lo será el de Juanito cara a este jueves, la verdad es que me parece un modo de envilecer el programa. La perversión de que no sea el público quien decida la expulsión y en su lugar vayan siendo los propios concursantes quienes lo determinen, puede acabar con la paciencia de la gente. ¿Quién va a molestarse en votar cuando la expulsión es pedida y hasta rogada por el propio interesado?
La corrupción de la propia esencia del programa está en que en lugar de decidir los espectadores sean los propios concursantes quienes vayan decidiendo su salida. No faltará mucho tiempo para que además de las sanciones conocidas por abandonar efectivamente se prohíba a los concursantes pedir la nominación o sugerir ser votados a la audiencia. No me cabe duda de que esto llegará, y la culpa la tienen unos concursantes que parecen no saber cómo va esto. Insisto en que no les culpo, me hago cargo de su estado y su necesidad de abandonar, pero sea como sea están enviciando una idea que no parecía mala en un principio pero así deja de tener gracia.
Lo más sorprendente es que sus compañeros han estado escuchando al 'Golosina', posiblemente le han dado su cariño, pero no he visto muchas palabras de ánimo con el fin de quitarle de la cabeza la idea de esta especie de abandono. En realidad, a todos les viene bien quitarse rivales de en medio, incluso aquellos que no debían ser una amenaza cierta, como es este caso. Pero es uno menos, a la vez que una semana más sin ser nominados. Incluso es una nueva ocasión para nominar sin mostrar las cartas, agarrándose a la cómoda justificación de "me lo ha pedido".
Con todo, el estado de salud de Juanito no es bueno. Tras el disgusto causado en él por las nominaciones le ha subido la tensión, volviendo a sufrir espasmos en el estómago y con una subida de fiebre temible en las condiciones de vida de los concursantes. Todos parecían estar velando al enfermo, sumidos en un silencio aterrador, de esos que presagian malas noticias. Juanito, el querido 'Golosina' está enfermo además de agobiado. No había tanto de simulación como podría parecer, una cosa le ha llevado a la otra y ahora es evidente el estado febril del concursante.
La más cercana en estos momentos está siendo Cuca (¿quién me iba a decir a mí que iba a defenderla tanto?) Ella sí que parecía velar al enfermo, y lo estaba haciendo al pie de su hipotética cama. Le cuida, enjuga su sudor a cada rato, no dejando de estar pendiente de su temperatura. Cuando la fiebre sube de forma preocupante deciden reclamar la visita urgente del médico, aunque lo que llega es la balsa motora para llevarle a su encuentro. El grupo queda desolado, aunque la vida sigue en Cayo Paloma, y tienen una misión que llevar a cabo, además de la más importante que es la propia supervivencia.
La visita al médico de Juanito no ha sido la única de las últimas horas. Wilma casi se cruzó con él, viniendo de pasar un reconocimiento durante unas horas, además de ser alimentada mediante una dieta nutritiva compuesta fundamentalmente por arroz. El estado físico de esta concursante era preocupante. Su delgadez extrema, que la hace tan distinta de aquella playmate de las fotos y los vídeos, hace al equipo médico pensar en probables problemas de hígado. Además, sufría una otitis, como ya le pasara a Daniela hace una semana. Al final el diagnóstico fue tranquilizante para todos, ya que su principal problema es una falta de tolerancia al ayuno. O sea, que no le va bien pasar hambre. Esto no parece ser algo que la diferencie de la mayoría sino más bien lo contrario. A nadie le va bien dejar de comer, ¿no?
Aparte de este cuadro médico que ha centrado tanto nuestra atención, el grupo sigue su singladura, y más les vale andar ahora con paso firme porque hay otra singladura en juego. Me refiero a la que deberá cubrir la barca que construyen, cuyo hundimiento puede ser la mundial. Me gusta imaginar a esos nueve concursantes naufragando en directo y en prime-time. Pido excusas por esta pequeña crueldad, pero no estaría nada mal. Viendo como están armando los troncos de bambú que servirán de base para la barca parece posible mi malevolente deseo. No veo mucha rigidez al conjunto, y puede que en este caso el riesgo asumido por Escassi les lleve al fracaso.
Por cierto, que a los 'king-kones' (Escassi, Matías, Santi) les produciría cierto rubor enterarse de lo bien que ha empezado Zúñiga con la pesca. Dos lustrosos ejemplares en su segundo intento, brillante balance que no llega a creerse. Mientras ella se hace a la plancha los dos pescaditos los demás siguen enganchados a esa sopa de Cuca que parece tener algún componente adictivo. Tienen aceite y fuego, por lo más sagrado... ¿por qué no se hacen algún pescadito a la plancha?
Y termino con un fleco de lo que ayer contaba sobre Daniela, su reconciliación con las chicas del pacto y el posible cambio de estrategias. Ahora lo veo meridianamente claro, por mucho que me pese. Daniela ha dejado a Cuca y a Zúñiga al pie de los caballos. No me importa si mintió o contó la verdad, pero su deslealtad hacia ellas, las dos personas que la defendieron tras la mal llamada traición de las chicas, perpetrada precisamente ante estas, es bastante detestable. También me da igual si las termina nominando o no, realmente esta semana puede que tenga el salvavidas de la nominación a Juanito. El caso es que haga lo que haga este que les escribe ya no compra. No compro a Daniela ni sedado por una taza de ese caldo psicodélico de Cuca.
[Hoy, a las 13.00 horas, Olfo Bosé contesta a tus preguntas en un nuevo Encuentro digital. ]