Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rubalcaba for 'president'

Las incógnitas se van despejando y en círculos más o menos restringidos, destacados socialistas empiezan a dar por hecho que Zapatero no será candidato a la Presidencia del Gobierno y que Rubalcaba asumirá ese hipotético calvario. Preparados para perder -aunque afirman confiar en una leve recuperación después de las durísimas medidas que han tenido de tomarse-, confían en que el prestidigitador mejor imitado por José Mota frene la caída libre, haga un buen trabajo en la oposición y permita que el partido socialista se rehaga de los golpes y encuentre nuevas figuras que consigan ilusionar a una izquierda que ya no sabe a qué carta jugar.
 La lectura, por mucha solvencia que haya demostrado el actual vicepresidente y ministro del Interior, es de derrota anticipada. Los barones se desesperan porque si el anuncio, como se prevé, se hace después de las elecciones que les afectan están derrotados de antemano, no tienen el respiro de un horizonte despejado. Las encuestas son concluyentes.
Parar los golpes, parece el mensaje. Algunos hubieran aspirado a que ZP tirara por la calle de en medio, sacara pecho con sus reformas y se presentara, puesto que representa la esperanza de una generación a la que toca gobernar. Pero parece que el  futuro está por escribir y que una figura curtida en mil batallas como la del Rubalcaba es la única a la vista para hacer un definitivo servicio al PSOE.