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Gente hablando de bebés / Salas VIP / Transportes de pianos

Hola amiguitos.
En Telecinco, en el edificio C, justo al lado de la máquina de zumos y de los cuartos de baño donde se insulta de manera cobarde y anónima a Jesús de Manuel, hay una sala VIP para que esperen los invitados de los programas. Es una Sala VIP un poco sui generis. Tiene tres sofás negros, una mesa de IKEA color madera natural y una televisión de esas antiquísimas, de cuando los aparatos tenían alto, ancho y fondo y no se podían colgar de las paredes.
Famosos que venís a Telecinco: hay lugares mucho más divertidos que la sala VIP donde hacer tiempo. Probad aquí:

1. En la cafetería. Una vez allí, si tenéis hambre, recomiendo pedir un bocadillo, jamás una pulguita. Los bocadillos tienen pan fresco y te los hacen al momento, y si pedís uno de jamón incluso os ponen tomate sin que lo tengáis que pedir. De las pulguitas, sin embargo, cuentan las crónicas que sólo han conseguido llegar a comerlas cánidos en general con agresivas fauces de dientes muy afilados, ya hechos a triturar huesos y palos mojados.

2. En los baños del edificio C. Allí podéis entreteneros leyendo las pintadas sobre famosos que adornan las puertas e incluso podéis pintar las vuestras. ¿Deseosos de insultar sin ser reconocidos? Escribidlo allí, que voy yo y lo cuento.

3. En el comedor los días que ponen el menú que peor sabe. No llevo mucho tiempo aquí pero he comprobado la extraña propiedad que tiene el comedor de Telecinco de concentrar a más famosos cuando peor es el menú. Ayer, sin ir más lejos, con un menú consistente en una paella seca sin apenas tropezones, unos filetes de bacalao donde el bacalao sólo se intuía y las clásicas patatas fritas de la cafetería que sólo han podido llegar a masticar los mismos perros que son capaces de deglutir las pulguitas de la cáfetería, aquello parecía un corrillo. Estaban Ana Rosa, Lucía Riaño, Pilar Eyre y Jaime Peñafiel.

4. En la salida del plató de El programa de Ana Rosa durante la publicidad.

La salida del plató de AR es un sitio muy divertido del que ya os he hablado. Hoy, en todo caso, fue más divertido porque llegó un camión de transportes de Pianos -que es, tal cual, según reza el propio vehículo, sólo para transportes de pianos, con lo cual si alguien quiere transportar un trombón o una remesa de hortalizas frescas tendrá que buscarse otro camión-. Bajaron el piano, lo metieron en el plató de Ana Rosa para que Bertín Osborne cantase, Bertín Osborne llegó, no cantó, y el piano inutilizado hubo de volverse por donde había venido.
Bertín Osborne, el invitado estrella del día en AR, prefirió hablar de su hijito.
Los famosos hablando de niños son un aburrimiento, de toda la vida. Y los famosos que dedican canciones a sus churumbeles, aún más. Aunque es probable que eso sólo lo piense yo, porque el público de AR entraba en éxtasis cada vez que se oían las palabras biberón, abuelo, padre, niño, gatear, rubito, llora, a por la parejita, morritos, patitas, babero, Pocoyó y tacatá. La televisión ha demostrado ser un medio lo suficientemente cruel e intenso como para que los niños sólo hagan subir los índices de audiencia cuando desaparecen o cuando crecen y se vuelven majaretas ("Cebo Paquirrín", se podía leer en el planning del programa de Ana Rosa de hoy, demostrando por lo tanto que entre bambalinas, como sospechábamos, nadie le llama Kiko). La CBS emitió hace un par de años, precedido de una gran polémica, un reality show de niños llamado Kid Nation. Como no se pegaban, no se insultaban y ninguno desapareció ni se cayó al río, no lo vio ni Dios.
Tú eres el pasillero! -me dijo Maxim Huerta. Es muy bonito que me lean por ahí. Maxim era el segundo que me reconocía desde que empecé. El primero fue un borracho en una fiesta el viernes pasado.
Y para finalizar, una bonita sección de preguntas y respuestas hechas por lectores que me he inventado.

Buenos días, amiguito. ¿Es cierta la extendida leyenda de que los presentadores del telediario sólo llevan la parte de arriba del traje? Toribio, Alicante.

Hola, Toribio. Sí, combinan la americana, corbata y camisa con vaqueros en la parte de abajo.

¿Como Alejandro Sanz cuando aún no tenía dinero para estilistas? Toribio, Alicante.

Toribio, otra vez: sí.

Querido pasillero, ¿es Luis Rollán tan negro en persona como en la tele? Keta, Barcelona.

No, es más. Luis, si me lees: ¡basta!