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Nuevos retratos de celebridades de la cadena adornan el pasillo (NOTA: el mío aún no está)

Queridos amigos y amigas del blog del Pasillero,
hoy os escribo contentísimo porque es viernes y mañana dormiré hasta las ocho de la tarde ha ocurrido una de esas cosas que hace que este blog cobre sentido y se llene de de una rabiosa actualidad que va más allá de si han  repuesto los deliciosos cuadrados de trufa de la máquina de snacks: ¡han puesto nuevas fotos por los pasillos!
Analicemos estas obras de atrevido estilo pictórico por orden de posición. Aquí esta la primera, que lógicamente pertenece al último fichaje de la cadena y a una simpática compañera de blog. Se llama Pilar Rubio:
La presentadora de Mira quien baila Mira quien mira Báilame deluxe Más que baile saluda a todas las trabajadoras de Telecinco que entran al baño a mirarse en el espejo. El mensaje que la situación de esta foto implica puede oscilar entre "hola chicas, os deseo una feliz jornada" y "nunca seréis tan bellas como yo, cardos".
Como yo no uso ese cuarto de baño, a mí plin.
Debo pronunciarme respecto a este lío de nombre. Me alegra un poco que, por los requisitos legales que sean, el programa conocido como Mira quien baila ya no se llame así, porque siempre me pareció un nombre algo feo y, en su día, temí que la segunda y tercera edición se llamasen Mira quien baila ahora y Mira quien baila también. Esos nombres previsibles que toman un producto popular (en este caso aquella obra maestra de la visionaria Amy Heckerling con la estrella televisiva Kirstie Alley y ese actor secundario llamado John Travolta) y le dan una vuelta a su título me tocan mucho las narices. Mirad qué títulos tan geniales tiene este mismo programa en sus versiones de otros países: es Dancing with the stars en Estados Unidos y Strictly come dancing en Reino Unido. Dancing with the stars es un título tan obvio y simplón como fiel, descriptivo y ensoñador. Tiene clase. Strictly come dancing es enormemente sonoro y tiene un punto gracioso, como todo lo británico (excepto sus dentaduras y la prematura caida del pelo en los varones) y se podría traducir como "ven únicamente bailando". Lo cual da además una idea clara del programa: es un programa que va de bailar, no de caminar con zancos, rodar sobre una pelota gigante y tampoco cabalgar un elefante.
Ah, qué listos son ahí fuera.
Un último apunte para que lloremos. Esta es una breve lista de algunos de los concursante que han pasado o van a pasar por Dacing with the stars:
Tatum O'neal (la más joven ganadora del Oscar de la historia, a sus nueve años, y posterior ligue de Michael Jackson, esposa de Joe McEnroe y ávida ex-consumidora de batidos multicereales comprados en plena calle en Brooklyn)
Paulina Porizkova (hermosísima supermodelo sueca célebre en los noventa que después se volvió escritora y publicó una exitosa novela sobre una chica sueca que se hacía supermodelo)
Ian Ziering (Steve en Sensación de vivir, probablemente en su primer trabajo tras abandonar la serie)
Heather Mills (ex de Paul McCartney a la que le falta una pata y tiene más mala leche que el ejército de Korea del Norte en su totalidad)
Jane Seymour (¡¡La doctora Queen!!!)
Mel B (la ex Spice Girl que demostró no tener dignidad al quedarse embarazada de Eddie Murphy y demostró aún menos dignidad después al  tener el bebé)
Jennie Garth (Kelly en Sensación de vivir, única actriz de la historia de la pequeña pantalla que interpretó a una anoréxica pesando unos 70 kilos)
Toni Braxton (artista de ventas millonarias en los años noventa a la que miró un tuerto cuando llegó el siglo XXI)
Priscilla Presley (viuda de Elvis y, lo que es muchísimo mejor, madre de la adorable y simpar Lisa Marie)
Marlee Matleen (actriz sordomuda que ganó un Oscar por Hijos de un dios menor y luego triunfó en el telefilm de tarde)
Belinda Carlisle (una de las mejores estrellas de pop que ha dado la historia y la única que en su día hizo que Madonna temiese por su trono, momento documentado ante las cámaras)
Denise Richards (sex symbol de los noventa que de vez en cuando hacía películas en las que recitaba básicas y breves líneas de diálogo mientras como "¿dónde ha comprado esos zapatos, en Putas de oferta?" en Juegos salvajes)
Melissa Joan Hart (interpretó a Sabrina en Sabrina y en todos los telefilmes de Sabrina)
Shannen Doherty (musa televisiva, musa gay, musa indie, musa insoportable, musa de la brujería y, por encima de todo, BRENDA WALSH)
Pamela Anderson (ídolo erótico de toda América en los 90 y de únicamente de Alaska y Mario Vaquerizo en los 00)
Buzz Aldrin (astronauta, auténtico héroe americano, leyenda mundial y segundo hombre en pisar la Luna que después de su hazaña se volvió, como todos los demás, alcohólico, depresivo y majareta perdido. Podía ser peor, algunos otros astronautas se volvieron ultracatólicos y otros, más currantes, fundaron su propia religión)
Eso sí, quiero añadir que por muchas estrellas y gente increíble que tengan la suerte los americanos de ver cada noche en sus programas, hay algo que ellos jamás podrán tener: a Pozí, a Carmen de Mairena, a Chiquito de la Calzada y a Pepa y Avelino. Y lógicamente el chorizo ibérico y las navajas.
Otra foto del pasillo, esta vez con unas estrellas que brillan más que cualquier presentador: tres películas de éxito.
32 nominaciones a los Goya entre las tres y los puestos de 1º, 3º y 5º películas españolas más taquilleras en 2009 (y aún contando) se merecen un cartelito, sobre todo en un pasillo en el que Yo soy Bea tiene tres. Hay algunas películas cuyo cartel no he visto en los pasillos y no lo entiendo, por ejemplo estas dos:
Gente de mala calidad
Santos
No lo comprendo.
Cuando volvía de comer, Lydia Lozano aporreaba la puerta cerrada del plató de Sálvame para que la dejasen pasar. Yo no sé qué hace esta chica para tener al destino siempre está en su contra.
La siguiente historia que voy a contar debemos cogerla con pinzas. Esta mañana un par de chiquitas hacían fotos desde fuera de Telecinco a alguien que estaba dentro de un coche. El sujeto que estaba dentro del coche parecía tener unos músculos desproporcionados con su cabeza y podría, sólo podría, ser Rafa Mora. La cosa es que el coche que conducía no era un BMW como él se ha cansado de afirmar, sino que era un Citroen pequeñito.
Españoles, podríamos haber estado viviendo una mentira durante meses.
En cualquier caso no importa, porque he decidido que a partir de ahora respeto a Rafa Mora y dejaré de intentar hacer chistes malos sobre él. Me he dado cuenta de que Rafa Mora hace un gran papel en la sociedad del que probablemente ni él es consciente: son tan absolutamente irritantes su actitud y su carácter que muchos españoles están canalizando su odio hacia él, haciendo que muchos sentimientos negativos y a todas luces dañinos que podrían quedarse en nuestro subconsciente hasta crear un tumor moral encuentren una vía y se liberen al igual que las aguas fétidas se filtran y liberan en el mar. En conclusión, muchos españoles no canalizarán su dolor e impotencia atizando a su vecino con una porra en la cabeza, sino que se verán colmados sus peores instintos al ver a alguien así en la televisión.
Rafa Mora, que ha venido a un encuentro digital, pasa detrás de mí justo cuando escribo estas líneas.
Y lleva una sudadera bicolor P.R.E.C.I.O.S.A.
¡Feliz fin de semana!