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Visitas de instituto / Pilarita / Amor / Salas VIP / Jenni / Lunes / Cansancio / Horror

Esta mañana han venido a la redacción dos quinceañeros que hacían una turné por la cadena porque les atraía el mundo de la tele y venían pues, ya sabéis, a ver cómo funciona esto para tomar una decisión sabia cuando llegue el momento de elegir carrera universitaria y encauzar sus vidas. Se recorrieron alguna que otra mesa mientras por aquí les explicaban qué labor hacía cada uno. Así, la muchacha que lleva la participación explicó, por ejemplo, que ella era la encargada de borrar todos los insultos hacia Arturo en el blog de Indhira, entre otras labores.
Durante un momento pensé que se les ocurriría venir hacia mí para que yo les explicase qué hacía aquí. Como salir por patas no era una opción seria me puse los cascos conectados al ordenador. Cuando estás con los cascos conectados al ordenador y pones cara de concentrado todos piensan que estás llevando a cabo labores importantísimas de investigación en la que la más mínima interrupción dará al traste con una complejísima cadena de ideas. Toda esa comedia fue necesaria porque si a alguien se le ocurre preguntarme cuál es mi labor en Telecinco yo hubiera tenido que responder:
-El jueves pasado hice este dibujo de un caballo.
Y eso hubiera desanimado gravemente a los pobres muchachos.
Cuando me acerqué por el comedor a ver si pasaba algo lo único que pasaba era que Karmele se saltaba la cola del comedor con el maquillaje ya puesto y Tamara Gorro accedía al comedor por la que es en realidad la puerta de salida, prácticamente travestida y hablando por el móvil a voz en grito sobre movidas super chungas que ocurrieron seguramente en La Posada de las Ánimas.
Vamos, que no pasaba nada interesante. La Posada de las Ánimas es un lugar de esos en los que cobran a los chicos por entrar y las chicas tienen "entrada de tetas señorita", con lo cual no se nos ha perdido nada allí.
Durante la comida mi ingestión del gallo a la plancha se vio peligrosamente interrumpida por un chillido y la posterior visión de Jenni, la tronista de Mujeres y hombres y viceversa que no tiene pechos sino ubres y que un día se pasó tantos pueblos con los rayos UVA que casi acaba en la unidad de quemados del hospital de Getafe. Tras el chillido, Jenni y una figura se fundían en un fuerte abrazo de amigas de toda la vida. Era Amor. Y no describo el sentimiento, sino que la otra figura era Amor, la de toda la vida.
¿Qué profundos lazos son esos que unen a la concursante canaria de Gran Hermano y a la ex-tronista y ex-negra de Mujeres y hombres y viceversa? A mí se me ocurrió rápidamente un punto obvio que Amor tenía en común con todas las participantes en Mujeres y hombres, pero mis compañeros de mesa rápidamente negaron mi teoría argumentando motivos biológicos de peso. Yo no me lo trago.
Sálvame parecía hoy un polvorín o la versión actualizada y cara del juego de la silla. No sólo es que el plató estuviese ya con sus seis sillas de siempre ocupadas por los seis colaboradores habituales, sino que en una esquina estaban sentados Terelu y Pepe Calabuig y fuera, en sendas salas VIP, Amor y Pilarita y Arturo y Nagore.
Os cuento: Pilarita, Arturo y Nagore son concursantes de la penúltima edición de Gran Hermano.
Algunos invitados se van a las salas VIP para que desde el plató de Sálvame se establezcan esas emocionantes conexiones en directo con la habitación de al lado que sirven de prolegómeno para su entrada triunfal en el programa unos minutos después. Era el caso de Pilarita, Amor, Arturo y Nagore esta tarde. Pero Pilarita es una persona difícil de mantener quietecita en una sala. Se salió a fumar un par de veces, con el consiguiente cabreo de alguna redactora del programa.
-NO SE SALE, PILAR -gruñó a la segunda, cuando Pilar volvía a la sala VIP dando pasitos pequeñitos sobre sus tacones y aún oliendo a Winston. Y le dijo a otra redactora-: Quédate y que no salga nadie de su sala.
Poco después Pilar debió de encontrar por fin un entretenimiento, porque se oyó su voz a lo lejos anunciando:
-Aburridiña no estoy nada.
De la otra sala VIP, donde estaban Arturo y Nagore, salió una voz atronadora diciendo algo más en su línea:
-¡JODER, COÑO! -tronó la voz de Arturo.
Lamenté que no estuvieran ya aquí los dos adolescente que por la mañana se habían acercado a vernos a la redacción, pues me hubiera encantado oír a alguien explicarles qué habían estudiado Pilar, Arturo, Amor y Nagore para estar en sendas salas VIP. En ese momento pasaron por allí las cocineras, que ya se iban a su casa, que se comentaban entre sí:
-Nos ha venido justo el sofrito de la coliflor.
Pocos minutos después Amor dijo en plató sobre sus gafas sin cristal:
-Son un adorno de los años veinte que se llaman pin up.
En realidad las gafas no se llaman pin-up y el estilo pin-up no es de los años 20, pero a Amor le perdonamos todo porque su pelea con Amenofis III Marujita Díaz es lo más divertido que ha ocurrido en la televisión este mes. Y lo más lamentable, ya lo sé, pero esos términos siempre van de la mano.
Mañana me mandan a tomar el sol al Retiro. ¡Viva!