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Almudena vs. Mirentxu ¿Quién ganará la partida?

La partida es en realidad una batalla y se me antoja que es la más importante de las vividas hasta este momento en la presente edición. Almudena 'versus' Mirentxu, la 'cría' frente a la 'yaya'. De lo que pase mañana depende en buena medida la forma como se termine resolviendo esta historia, y algunos indicios me dicen que o bien hemos venido presuponiendo un apoyo a Iván mayor del real, o es que esa fuerza 'ivanista' no se ha empleado esta semana tanto como cuando se ha tratado de salvar a Iván de una expulsión.
El sentido común indicaría que el apoyo a Iván se iba a trasladar esta semana a Almudena, siendo como ha sido su mayor apoyo en la casa, por no decir el único. Lo cierto es que la alianza entre Iván, Almudena y Orlando se ha mantenido fuerte y estable, sin la más mínima fisura a la hora de las nominaciones, e incluso seguimos viendo a un Orlando en el confesionario que no deja de manifestar su apoyo a Iván y su clara conciencia de formar parte de ese grupo. Ayer veíamos en el debate un 'confe' de Orlando en el que me mantenía en tensión hasta terminar su frase, que decía más o menos esto: "Está cada vez más claro que hay dos grupos en la casa. Uno estaría formado por Javi, Julito y Mirentxu; y el otro por Iván, Almudena y... yo". No estaba seguro si se iba a incluir él o a Liz, curiosamente excluida de ambos grupos. Diría que curiosa y acertadamente, de hecho.
Es una grata sorpresa para mí que el feriante valenciano haya mantenido hasta este punto su apoyo a Iván, que sus nominaciones sigan siendo intachables y además sea el más revoltoso y divertido en las fiestas. Con todas las desconfianzas que me ha despertado siempre, he de decir que en este concursante me gusta menos la parálisis que muestra casi siempre cuando alguien le cuenta sus problemas y preocupaciones, que sus actos posteriores, cuando analiza de forma siempre sucinta y simple la situación en el 'confe' y a la hora de nominar. Sucede que su forma de dar, o no dar más bien, la réplica en las conversaciones hace que este gato vea la posible salida de Almudena como un drama para un Iván que se va a sentir absolutamente solo en la casa, porque hablar con Orlando es como hacerlo con una pared.
Probablemente me equivoque, pero viendo nuestra encuesta y algunas cosas del debate de anoche, cada día soy más pesimista sobre lo que pueda pasar mañana, y contemplo cada vez como un escenario más posible el de un Iván solo, dándose cabezazos contra la pared de Orlando, con una Liz que juega muy bien y de momento va llevando una mano ganadora, además de una Mirentxu cada vez más crecida y convencida de que su triunfo es pan comido. O sea, un panorama desolador que nos puede anunciar unas semanas finales, puede que casi un mes, realmente insoportables. Los porcentajes ciegos que nos revelaron anoche son estos: 59,9%, 37,6% y 2,5%; presentados por Jorge Javier como cada vez más alejados, lo cual parece indicar que esa distancia bastante importante entre los dos primeros podría haber aumentado en lo que llevamos de semana.
¿O es que alguien quiere ver a Mirentxu y sus polluelos todo el día cocinando y dando vueltas por el patio? Si mañana se va Almudena no solamente nos quedamos ante un escenario como el descrito sino que veremos al 'comando fregona' como mayoritario y en sus manos estará el poder nominatorio definitivo. Sin contar con el factor sorpresa que nos puede deparar la 'repesca' de una concursante procedente de la casa vieja, hay que tener en cuenta que Liz juega en otra división, siendo la única que condiciona los votos de sus nominaciones a su estrategia de juego. Por lo tanto, estaremos en un tres contra dos que puede ser finalmente mortal para Iván y Orlando.
No tengo en cuenta lo que pueda pasar con la posible 'repesca' porque aún no sabemos si entrará en la casa nueva una ex concursante o una oveja. Viendo a las primeras tengo la sensación de que hoy en día están ya como cabras, porque aguantar la compañía permanente de Ana Toro tiene que ser como para pegarse un tiro. Ayer veía un rato a las tres comentando sus impresiones ante la asistencia a las galas de los martes, y mientras que Eva y Gema me parecían dos chicas normales, Ana parecía una amargada. Esta me transmite negatividad y mal rollo, todo lo contrario que las dos primeras, a las que veo siempre alegres. He de decir que incluso veo a Gema mucho mejor que durante su paso por la 'casa 10', más relajada y sonriente que nunca. Claro que, unos días más y las habremos perdido, porque el efecto contagio puede hacerles mucho mal. Personalmente devolvería a Ana con las ovejas y me quedaría a las otras dos para decidir entre ellas. Es posible que de salir Almudena entre Eva y en caso de que fuese Mirentxu entre Gema. Como acabo de decir, mientras no sea Ana la repescada, ninguno de los otros supuestos me desagrada.
Hablando de Gema, su marido pasó ayer por el debate y apenas se notó que estaba. Por no hablar ni siquiera intervino cuando hablaron mal de Orlando, su gran amigo en la casa. Y eso que le habían invitado a que participase cuando quisiera. Es curioso que luego negase con la cabeza la afirmación de Belén Rodríguez sobre que se mantuvo semanas escondido en la casa, cuando hasta ayer mismo pareció quererse esconder debajo del sofá, hasta el punto de ni siquiera pedir la palabra para defender a un amigo, probablemente el único que le queda en esa casa y a quien debería desear que ganase este concurso.
Pero vuelvo al argumento central de hoy, que es la batalla entre Almudena y Mirentxu, tan importante desde el punto de vista emocional como estratégico de cara a lo que resta de concurso. El panorama en caso de marcharse Mirentxu es el de una casa liberada de su yugo opresor, especialmente para los 'Julja', a quienes veo cada vez más cansados de su papel de comparsas. La donostiarra es una carga pesada para ellos, que en este momento no pueden apartarse un ápice de sus dictados, pues son inmediatamente llamados al orden, cuando no directamente ridiculizados.
Es tan inmenso el ego de la abuela, que hasta cuando Palomares habla de su novia se piensa que lo hace de ella, y entonces aplica el modo 'falsa modestia', que le sale bastante bien gracias a las enseñanzas de sus profesores de interpretación. El otro día le decía el ciudadrealeño refiriéndose a su novia: "Es la que me da fuerzas para seguir aquí, mi fuente de vida, la que me permite seguir adelante, lo hago por ella", a lo que respondió Mirentxu: "No, Javi, Javi. Tampoco te pases, que me pones no sé cómo a mí. Tampoco soy tanto para ti". No sé cómo había escuchado ella ni de qué forma fue él capaz de callarse ante tan presuntuosa confusión.
También Almudena, Iván y hasta Liz, descansarían tras la marcha de Mirentxu, aunque la consecuencia más importante de esta expulsión se vería en las nominaciones. Al contrario de lo que sucedía en el escenario descrito anteriormente, estaríamos ante una posición bastante cómoda para que tanto Iván como Orlando pudieran llegar a la final y disputarla en buena lid, sin ningún atisbo de juego sucio. En las últimas semanas, especialmente tras descartar seguir pidiendo ser nominada, veo a Mirentxu con una mayor tendencia a intentar manipular la audiencia en detalles pueriles en su mayoría. Ella ha llegado a la misma conclusión que Iván, ignoro si por sus propios medios o porque le ha llegado a escuchar en alguna ocasión, aunque más me inclino a esta segunda opción. La conclusión es que esto no se trata de una convivencia sino de una competencia, y convencida de ello ha decidido emplear sus peores armas, consistiendo la principal en el desprestigio del contrario.
Como no podía ser menos, la cocina y la comida son donde encuentra la mayor parte de sus intentos de desprestigio, situándose en un discreto segundo lugar la prueba semanal. Estaba claro que sería así, dado que es donde ella se ha hecho fuerte, e igualmente es la parte que más me interesa aclarar. Vamos a ver si de una vez por todas dejamos de escuchar el absurdo argumento de que los demás concursantes deberían estar agradecidos a Mirentxu porque les ha dado de comer durante estos meses, como decía ayer un Sánchez Casado que parece hablar más bien de oídas. Sin Mirentxu han comido en la casa diez durante casi dos meses, o sea que no es ella quien garantiza una superviviencia que depende de si ganan o no la prueba y, por tanto, disponen de presupuesto para hacer la compra. Además, nadie le ha pedido que se haga cargo de esa labor, sino que ha sido ella quien lo ha decidido, sin permitir que nadie la revelase del puesto.
La prueba de esto la tenemos en que cuando alguien ha decidido meterse a cocinar sistemáticamente ella ha decidido prepararse comida propia, diferenciada del resto, precisamente tras haber mantenido repetidamente la tesis de que debían comer todos lo mismo para mantener un orden. Empezó con la excusa de que no le gustaba una comida tan vulgar como las migas, que preparó Almudena en la casa vieja, para finalmente no poner excusa alguna sino simplemente negándose siempre a comer lo que otros cocinasen, con muy contadísimas excepciones. Ella que tanto habla de educación, hace desprecios de este tipo, que parecen no apreciar quienes siguen intentando engañar a la audiencia poniendo como heroica la labor de cocinera de Mirentxu, y sus omnipresentes croquetas, cuando todos sabemos que ha sido algo elegido libremente por ella, aparte de no ser en absoluto imprescindible en la cocina.
El sábado asistíamos a la obsesiva labor de desprestigio del contrario, el juego sucio de esta señora mayor que decía no querer pasar más que quince días en el programa y ahora parece verse ya en la final, y así será si no lo evitamos quienes podemos hacerlo. Su principal obsesión es no dejar que nadie, excepto Julito y Palomares, la ayude en la cocina. Esto es utilizado posteriormente para acusarles de no colaborar, algo que a su vez replican algunos aquí fuera como si fuera una verdad incuestionable. Y en parte lo es, pero por una razón tan simple como que no pueden hacerlo.
Considero imprescindible relatar la secuencia completa para hacerme entender, algo que haré con la ayuda de la narración que hizo aquí mismo crucerista. Mirentxu dice: "Hay que hacer la cena digo yo. Estos luego vienen y preguntan qué hay de cenar, pero no hacen nada". Julito interviene: "Estos no hacen nada de nada. Que me lo hagan todo". En esto llega Iván, y pregunta: "¿A qué ayudo? ¿Pelo patatas?". Mirentxu responde a Iván ignorándole, dirigiéndose realmente a Julito: "No, no, quita, quita. Yo hago unos pimientos al vapor, Julito, que te chuparías los dedos". Poco después llega Orlando y se pone directamente a pelar patatas, pero Mirentxu se lo impide. "Quita, quita, no hagas nada que esto ya está", dice la 'yaya'. Al poco llega Palomares y se pone a pelar patatas, recibiendo la aprobación de la misma que se lo había impedido al feriante: "Tranquilo, tranquilo, Javi, que no hay prisa. Hay qué nervioso eres hijo". Sí, sí, tranquilo pero siguió pelando. Esta es la forma utilizada por Mirentxu y su clan para dejar a los demás como unos desagradecidos que no colaboran en la cocina.
El mismo sábado la 'señora' insistió hasta el hartazgo en una crítica insólita a estas alturas de la película, dado que no es algo nuevo sino más bien una costumbre en esa casa. Se refiere a que algunos se sienten a la mesa y empiecen a comer antes de que estén todos sentados, lo cual en mi casa puede ser síntoma de mala educación pero insisto que no en un sitio donde lo he visto hacer a todo el mundo, lo cual le incluye a ella. Quizá habría que explicarle que tampoco es de muy buena educación comer con tocado (esa gorra con la que parece ocultar un pelo no suficientemente aseado), o con gafas. Por no hablar de la costumbre de comer con la boca abierta, a la que no escapa ella tampoco.
Lo que sucede es que muchos confunden la buena educación con las buenas maneras. Mirentxu tiene más de lo segundo que de lo primero, aunque tampoco creo que sea para tanto. Esto en realidad es lo de menos. Lo más importante es su uso sistemático del juego sucio, razón de más para querer verla fuera de la casa lo antes posible.
[Hoy a las 12.30, Carlos F. te responde en un nuevo Encuentro digital, para el que puedes dejar ya tus preguntas. Dejo cartelera, con Liz en Ultraviolet.]
MONTSE JUANILLA & ELGATO