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Daniela y Aly se reconcilian

Daniela y Alytelecinco.es
Ayer Daniela dio el paso para reconciliarse con Aly. En realidad, fue un acercamiento en el que las dos mostraron voluntad de salir de ahí algo más relajadas y mirándose a la cara sin sentirse incómodas. Imaginemos que tras la expulsión que habrá al principio de la gala del domingo quedan ellas dos en la casa esperando la decisión definitiva. Sería poco agradable estar enfrentadas como desde el jueves, lo cual se hizo todavía más patente el martes con la polémica del brindis.
Daniela comenzó así: “Quería decirte que después de ayer, la verdad, me quedé un poco… después de ver todo… me quedé un poco así porque creo que fue… realmente, fue innecesario todo eso porque fue en plan… yo, por mí, ya, realmente, está todo… por mí, está todo aceptado… no está… no quiero decir no pasa nada, pero también ya lo hemos hablado mil veces. Yo entiendo, hmm… todo lo que ha pasado, tu forma de ser, tu… la mía también un poco más, hmm… considero que las dos tenemos cosas muy interesantes que hacer fuera y que esto no… hmm… tampoco hace falta”. Trufar el discurso de “la verdad” y “realmente” es muy significativo. Parece indicar que no se cree mucho lo que está diciendo.
Recuerdo que no estoy transcribiendo a Ivonne Reyes y su cantinflesca manera de hablar, sino que se trata de Daniela Blume, locutora de radio que a veces se explica horrorosamente mal. De no ser por la buena voluntad del escuchante sería imposible saber qué diablos quería Daniela, quien continuaba así su discurso de acercamiento pacífico a Aly: “Y yo necesito por mi parte cerrar, ¿sabes?, aquí un poco, antes de salir, que a lo mejor salimos y de repente otra vez se destapa una locura y vemos cosas que no nos gusta, pero por lo menos cerrar aquí, ¿sabes?... no como entramos (traga saliva) porque, por lo menos por mi parte, yo entré con la esperanza de que esto lo viviéramos juntas y apoyándonos”. Entonces Aly intervino por primera vez para aclarar que ella también lo esperaba.
La conversación duró aproximadamente una hora, demasiado tiempo para mi gusto. En la medida que se prolonga un tema más complicado es terminar teniendo algo en claro. Una de las dos debería haber terciado en algún momento para decir algo así como: “Pues ya está dicho, vamos a quedar así, me alegro de haberlo hablado, y ahora vamos a charlar de otra cosa”. La voluntad de llegar a un acuerdo o dejar algo en claro se difumina cuando se sigue dando vueltas de forma errática, desordenada y mezclándolo todo. No me extrañaría que al final tuvieran dudas sobre si realmente lo habían arreglado, o por lo menos apaciguado el enfrentamiento. De hecho, escuchando luego a Aly comentándolo con Elettra tengo bastante claro que la conversación no sirvió para mucho.
Elettra en la limusina
En cualquier caso, fue bonito ver buena voluntad por parte de las dos. Es apreciable el intento de no salir de allí a cara de perro, con incomodidad máxima por tener que compartir momentos importantes en la compañía menos deseada. Bien por Daniela por dar el primer paso. Aly no se quedó atrás y lo puso bastante fácil. Aunque el comienzo de la conversación fue tan inextricable y esta se prolongó en exceso, no hay duda sobre las buenas intenciones de las dos, lo cual queda aún más claro por haber evitado los reproches. Muy al contrario, hubo hasta palabras de disculpa y cierto reconocimiento de culpa compartida.
La gran clave de este acercamiento fue algo dicho por Daniela que supone un cierto cambio de postura. Es un cambio respecto a lo que ha venido manteniendo desde el pasado jueves y después de ver los vídeos de Aly con todo tipo de comentarios poco amables sobre ella. Decía Daniela ayer en la limusina y copa de cava en mano: “Yo también he dicho cosas muy heavies en los ‘confes’, no lo voy a negar”. Hasta ahora le habíamos escuchado que ella no ha dicho nada malo de Aly y por eso no tenían vídeos que mostrar. “No estoy vendiendo una imagen de que yo no he dicho nada”, afirmaba Daniela abundando en el tema. Aly respondía: “El programa está vendiendo esa imagen”.
Bien es verdad que luego matizó un poco esa afirmación aclarando que era como reacción a los vídeos que vio de Elettra hace semanas y las cosas que habían pasado en la casa después. Reconocer que ella también ha dicho cosas fuertes acerca a Daniela a esa parte de la audiencia que lo ha venido diciendo desde el jueves. Y la aleja de muchos de sus defensores, que lo han estado negando de manera insistente e irracional. Se equivocan los seguidores que presentan a sus favoritos como divinidades sin mácula, prácticamente infalibles, como el Papa de Roma.
Lo mismo les pasa a los defensores en plató, que no se dan cuenta de las bondades de aceptar errores en su defendido. Los concursantes son seres humanos que se equivocan, como todo hijo de vecino, y no siempre hacen las cosas bien. Negarlo es absurdo y le quita crédito al defensor, por lo que le está haciendo un flaco favor al concursante.
Irma en la limusina
Para la nueva #GeneraciónGH que está por venir tal vez deberíamos pedir que los familiares y amigos defensores oficiales de concursantes tengan menos protagonismo en las galas. Nunca he entendido el interés que tiene lo que vaya a decir la madre de un concursante. Para una madre su hijo es el mejor, no habrá forma de sacarla de ahí. Es tan lógico humanamente como poco interesante para el espectador.
Hubo otro punto que ya no me puede sorprender por repetido, pero sigo pensando que es curioso. Probablemente es una cuestión de valores, pero me horroriza escuchar a Daniela presumiendo de que Aly consiguió trabajo en la radio gracias a ella y con su gestión evitó que la despidieran. No puedo evitar pensar que esto es mucho peor que la cosa más negativa que haya dicho Aly de Daniela. No me sorprende lo que oigo, pero sí que Daniela no tenga pudor en decirlo. También es llamativo que Aly nunca le haya replicado o protestado al escucharlo, aunque esto lo entiendo bien.
Tengo dicho que Aly tiene una relación de cierta sumisión hacia Daniela, está claro que por gratitud. No ha cortado ese cordón umbilical, y probablemente sus críticas tontas y esa cierta aversión que le tiene no deja de ser un acto de rebeldía ante esa situación. No se puede pretender establecer una relación entre iguales cuando de una parte se pide agradecimiento eterno. Por lo que llevamos visto, la relación de Daniela con Aly ha sido siempre planteada desde la superioridad que le daba su posición en el trabajo. Malos mimbres que explican mucho de lo sucedido.
He escuchado a Aly quejarse porque Daniela siempre fue de jefa. Sin embargo, ni rechista cuando sigue utilizando los favores que le debe como argumento para explicar la reacción ante sus críticas. Es una manera de presionar para seguir teniendo a Aly comiendo de su mano, sumisa y agradecida eternamente. Poco más o menos viene a decir que ha comido gracias a ella. ¡Manda narices! Cuando Aly hace ese inútil propósito de no volver a criticar equivoca los términos. Debería darse cuenta de que debe controlar sus palabras siempre y cuando tenga una cámara (o varias) delante. Aunque para nosotros mucho mejor que no lo haya hecho. Eso otorga a esta concursante mayor valor.
Emma en la limusina
También debería Aly hacer la siguiente reflexión: dejará de necesitar hacer comentarios tan intrascendentes como ofensivos hacia Daniela en la medida que logre cortar ese cordón umbilical. Una ligazón por la que sigue teniendo el impedimento de responder a Daniela como merece cuando recuerda que tuvo trabajo porque confió en ella y no la despidieron porque salvó su culo. No albergo esperanza alguna de que Daniela sea consciente de lo despreciable que es su comentario, lo haga estando Aly delante o no. También en este caso reviste mayor gravedad al estar delante de las cámaras. No veo necesario saber detalles laborales de nadie. Esto es mucho más grave que pronunciar el nombre de Andrés.
En cualquier caso, aprecio la iniciativa de Daniela y creo que tendrá resultados positivos. Me parece sincero, además. No veo que gane nada con ello porque la situación de mayor enfrentamiento solo podía beneficiarla. También me pareció noble la disculpa de Aly. Ella misma reconoció que la mayor parte de sus comentarios son innecesarios y con poco sentido. Habla por hablar y cuando dice “todo lo hace mal” se trata de algo que evidentemente no piensa.
Y en otro plano de la realidad, Elettra planea emborrachar a Aly con el cava de la limusina. Sueña con el edredón que nunca existió. Entiendo que pretende mejorar lo del ‘hombre chorizo’, demasiado blando y frío. Y las ‘marilolis’, como las llaman por ahí, haciendo la croqueta. Anoche Aly no podía dormir. A su habitual ritual de recenar un par de veces, la última levantándose de la cama directa a la cocina, se le sumó anoche un deambular nervioso, evidentemente motivado por lo que para ellas era su última noche en esa casa de los sueños, cuya magia cuesta imaginar para los que no hemos vivido nunca allí. Aunque he de decir que personalmente me hago bastante a la idea. No sé cuántos días enteros de mi vida los he pasado mirándoles por esa ventanita. Muchos días. Y eso vale para empatizar más y sentir como es posible sentir cómo se contagian los nervios. Sentimientos y emociones que atraviesan la pantalla. No me negarán que eso solo pasa con Gran Hermano.
Limusina
Moleskine del gato
Esta noche tenemos una fiesta. Como solemos decir en Madrid, será la penúltima, aunque en este caso es verdad. El domingo viviremos otra penúltima. En espera de esa gran final en la que conoceremos el nombre de la ganadora, hoy saldrán de la casa las dos menos votadas.  He de decir que la fórmula de este VIP para su última semana es mucho mejor que la del año pasado. Una semana entera con solo tres habitantes en la casa es más bien infumable. Jordi González será de nuevo el maestro de ceremonias de esta previsible semifinal. Y de la final del domingo, obviamente.
Se espera que hoy salgan Irma y Emma, aunque veo bastantes apuestas de que Irma puede adelantar con un volantazo a Elettra y quedarse hasta la final. He de decir que no me importaría nada. Otra cosa es lo de Emma. ¿Imagina el lector que no sale esta noche? Eso sí que sería un sorpresón, y no lo de El Tekila. Aunque recordando cómo está votando la audiencia esta temporada tampoco sería tanto de extrañar. Insisto que se deberían asegurar de que no esté votando la competencia. Lo digo en serio.
Además de acabar su aventura dos de las finalistas tendremos otra rueda de prensa como la del pasado año, que tan buenos resultados tuvo. Para todos los que se han interesado en ello, lo cual agradezco, he de aclarar que he sido invitado a estar esta noche en esa rueda de prensa, pero he declinado amablemente la invitación. Estas cosas se ven mucho mejor por la tele. Sigo resistiéndome a salir en televisión, aunque la cosa está cada vez más complicada. Igual no tengo escapatoria si se repite el próximo año (y siguen teniendo la paciencia de invitarme, como han hecho el año pasado y este). En todo caso, gracias por acordarse de mí.
Decía que está complicado lo de no salir por la tele porque desde esta semana el programa MorninGlory de Radioset se emite por el canal Be Mad. Aprovecho para recodar que esta semana hice mi personal alegato con las razones por las que considero deberían o no ganar. También repasamos, como siempre, las frases de la semana. Y eso con dos cámaras robotizadas delante idénticas a las que hay dentro de la casa de Gran Hermano. Ahí es nada.