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Irma se cuela en la final dejando a Elettra fuera de combate

Irma finalistatelecinco.es
A muchos les extrañó el ejercicio de precognición que hizo ayer este gato pitoniso, pero la realidad me dio la razón anoche. Está feo autocitarse, pero por nada del mundo me perdería yo este momento de autobombo después de lo sucedido en la accidentada y entretenida semifinal. Las palabras exactas a las que me refiero fueron estas:

Se espera que hoy salgan Irma y Emma, aunque veo bastantes apuestas de que Irma puede adelantar con un volantazo a Elettra y quedarse hasta la final. He de decir que no me importaría nada.

El volantazo de Irma se confirmó finalmente y anoche arrebató un puesto en la final a Elettra, que instantes antes había decidido no dejar pasar la oportunidad de volver a repetir a Daniela lo que han sido sus dos ideas fuerza más insistentes en estos tres meses. Una es que Daniela la ha utilizado porque tiene novio y solo le gusta el chorizo (no es ningún comentario de índole gastronómico). La otra idea es que Daniela se ha estado vendiendo como víctima las últimas semanas al haberse quedado sola en la casa, enfrentada a cuatro enemigas en la recta final del concurso. Un poco obsesionada con Daniela sí que estaba.
Los dos mensajes recurrentes de Elettra son absolutamente subjetivos. Personalmente estoy de acuerdo con ella, pero se trata de una mera convicción personal. Imposible dar argumentos incuestionables para convencer a nadie que esto es así. Se trata exclusivamente de una cuestión de fe. Es imposible de demostrar que Daniela explotó la idea de una posible aventura amorosa con Elettra porque sabía que arrastraría muchos seguidores. Sin que hubiera nada entre ellas ya los han tenido. Las enloquecidas ‘Blumettra’ han dejado a un lado la triste realidad para abrazar una ilusión.
Elettra en la semifinal
También es subjetivo que Daniela esté explotando su mala relación con las otras cuatro finalistas. Bien es cierto que esto se puede demostrar más fácilmente observando su permanente maniobra de desmarque del resto. Anoche mismo, cuatro finalistas miraban la actuación de Morat desde un altillo mientras que ella se bajaba para estar más a ras de suelo. Es algo que está sucediendo cada día. Daniela pone distancia, intenta destacar o despegarse ligeramente del grupo. Parece como si quisiera evidenciar la diferencia y no mezclarse con el resto. El agua y el aceite se repelen y uno queda siempre por encima. Dejo a criterio del lector si Daniela ha elegido el papel de agua o el de aceite.
La puntilla final al ‘blumetrismo’ era esa monumental discusión entre Daniela y Elettra que llegó hasta el momento mismo de la salida de esta última de la casa. Desde el propio programa se insiste en llamar expulsión a algo que no lo es. El último expulsado fue Marco, pero la audiencia no ha decidido que quiere ver fuera a Emma o Elettra, por lo que no se las puede considerar técnicamente expulsadas. Simplemente han salido tres días antes de la final al ser las menos votadas. Así ha sido siempre, aunque está visto que todo cambia. Durante años las actuaciones musicales en Guadalix eran en directo, excepto Kiko Rivera, lo cual se entiende después de haber escuchado como canta sin autotune. Ahora todos encajan un playback y tan panchos. Se llamen Fonsi, Magán o los Morat.
La sorpresa de la salida de Elettra fue el momento álgido de la gala. La secuencia completa fue el homenaje final a ‘Blumettra’, ficción más comentada que el monstruo del lago Ness y el Yeti juntos, y expulsión de la italiana que planeó darle de comer a los cerdos y a sus caballos los billetes del premio en caso de ser la ganadora. Lejos ha quedado del triunfo final. Al principio de la gala Emma tenía un 1,2 % de los votos y Elettra un 13,1 %, bastante cerca del 15,5 % siguiente. El volantazo de Irma fue limpio y decidido, sin subirse a los pianos y tirando de KERS. Ni un rasguño le hizo al monoplaza Lamborghini, superado por una de las ‘marilolis’ fuera de todo pronóstico (o casi).
Siguiendo el símil automovilístico, el Safety Car en lugar de pasar por Guadalix casi se hace necesario en el plató de Fuencarral. Hablaba al principio de gala accidentada por esto. Primero Aída y el marido de Irma casi llegando a las manos en plató. Los regidores del programa tuvieron que ponerles de patitas en la calle para evitar males mayores. Luego el amago de desmayo de Elettra, que no pudo ni despedirse de sus compañeras desde plató porque fue evacuada también por los regidores, que anoche merecieron un aumento de sueldo, como poco.
Elettra y Jordi
Ninguna novedad en lo de Aída y ese señor que un día quiso llevarse a su mujer de la casa, aunque luego lo haya negado. Otra cosa es el desvanecimiento de una guerrera como Elettra. ¿Dónde está su sangre de toro de miura? ¿Qué fue de aquella matadora capaz de pedalear sin descanso? A Elettra no la pudo anoche su enésima discusión con Daniela sino unas imágenes de Tonino a punto de liarse a guantazos con su señora esposa. Las imágenes tampoco es que sean tan impactantes, aunque el manotazo a una mujer de ese señor tan alterado sea un gesto despreciable. Tiene tan solo una peculiaridad por la que debió impactar tanto a Elettra, y es que son sus progenitores.
Elettra no levantó cabeza desde que vio a su padre montando el show en plató. Ya me pareció que no hacía ningún caso a su defensora cuando decía que estaba todo bien y su padre no estaba en plató esperando su posible salida porque no quería coincidir con Aída. De la madre no dijo nada. Sospecho que no contó toda la verdad porque Jordi, con toda la intención, le preguntó varias veces seguidas si no se dejaba algo. Verde y con asas. Es impensable que no pusieran esas imágenes anoche. El programa hizo lo que debía. A todo esto, Elettra empezaba a mirar fijamente a un punto. Pensé por un momento si no le habrían llevado al plató al ‘hombre chorizo’, también conocido como el ‘súper’ de mentira de Elettra. Pero no estaba mirando a un muñeco, más bien creo que no miraba a nada.
Cada día tengo más claro que el mal endémico de este país es la falta de sentido del humor. Jordi entendía primero que Elettra se estaba meando, en lugar de mareando. Luego preguntó si podía esperar cuatro minutos para desvanecerse, pero pudo comprobar por sí mismo que no. Al momento pidió ayuda para sacar del plató a Elettra y que recibiera asistencia médica. La broma de los cuatro minutos la hizo pensando que Elettra también estaba bromeando. Amigos, este mundo sin humor sería una auténtica porquería. Algunos querrían un programa triste y circunspecto. Deben ser los mismos que con sus votos nos dejaron sin algunos notables concursantes. Porque no debo dejar de decir que esta edición fue salvada por Aída, a la que echamos dos veces. Esto quedará así para siempre.
No hubiéramos imaginado que habría más peligro anoche en plató que en la casa, por mucho que el tono de la discusión entre Daniela y Elettra fue preocupante en algunas ocasiones. Estuvieron demasiado cerca. Daniela llegó a rozar a Elettra con el abanico de Irma. La italiana tenía en su mano una jarra con agua, lo cual amenazaba un inminente ‘indhirazo’. Parecían dos machos cabríos a punto de empezar a chocar sus cuernos. Por suerte, la cosa no pasó a mayores.
Elettra y Daniela
El momento de mayor tensión fue cuando Daniela decía: “Mira, Elettra, que te den por el culo”, lo cual venía seguido del deseo de que se fuera a la mierda. “Por dónde me voy, por aquí o por allí”, contestó Elettra emulando a Musiquito (¿Dónde está la mosca: aquí o aquí?). Al final el camino se lo marcó el programa pocos minutos después. Y el momento más surrealista fue cuando una y otra repetían: “Gana tú, no, no, mejor gana tú, que ganes tú”. Inconcebible.
Creo que sabiendo algunas cosas que Elettra ha hecho en realities anteriores, Daniela jugó un poco a provocar por si se la quitaba de en medio apresuradamente. Aly pensó lo mismo cuando vio a Irma en posición de jurado del combate, esperando por si tenía que intervenir para separar a las contendientes. Si hubieran tenido que echar por agresión a Daniela y Elettra el camino quedaba bien despejado para Aly e Irma.
La rueda de prensa fue interesante y dio momentos de gran intensidad. En estos casos vemos siempre varias actitudes distintas en quienes preguntan. Hay algunos que ejercen de tifosi y no van para preguntar, solo quieren jalear a su favorito. No hay más que ver los aplausos y vítores del grupo a algunas de las finalistas, principalmente Daniela y bastante menos Aly. El fanatismo casi talibán suele encontrarse más entre periodistas deportivos, pero está visto que no es exclusiva de ellos. Otros hacían preguntas que valdrían igualmente para Irma, Daniela o una empleada de limpieza que pasara por allí. Son los que ven más bien poco Gran Hermano y se enteran aún menos. Por suerte, también había profesionales serios, que se habían trabajado las preguntas y pusieron en idénticos apuros a unas finalistas u otras. En este grupo estuvieron Miguel Frigenti o Jaime Astuy, compañeros y amigos de esos que te hacen estar orgulloso.
Anoche varias cosas fueron inesperadas. No pudimos prever que viviríamos un homenaje final al ‘blumetrismo’. Llamémosle homenaje o último responso, según lo que prefiera cada cual. Tampoco podían imaginar muchos espectadores que Irma adelantaría a Elettra en las votaciones, aunque los lectores de este blog estaban avisados. Pero mucho menos que todo lo anterior se podía prever que la pregunta definitiva, aquella que vendría a romper la gala y casi hizo reventar a una concursante, no la haría ninguno de los presentes sino que vendría de una seguidora en Twitter. La pregunta de ‘realities nuria’ (o algo parecido) decía así: “¿Piensas decirle a la cara a Aly y Elettra todo lo que has dicho de ellas en el blog?”. Alguien tenía que decirlo.
Daniela y las redes
Significativo me pareció que Daniela al escuchar la pregunta fuera torciendo el gesto de forma progresiva hasta límites casi preocupantes. Aunque lo más importante fue ese lapso de tiempo, el enorme delay con el que vino su respuesta. Primero puso su máquina al ralentí, luego apretó el freno en el volante y casi choca con Elettra y Aly. Las dos celebraron la pregunta con enorme alborozo. Se había convertido en el gran momentazo de la noche. Y mira que estaba difícil en una noche con volantazos y desmayos. Pero esta era la gran eclosión, el bombazo de esta gala, un tsunami arrasador que o se llevaba por delante a Daniela o la hacía más fuerte para poder acercarse al maletín.
Ignoro el efecto que el tsunami va a tener en las votaciones. Las dos más votadas estaban anoche prácticamente igualadas, lo cual contribuye a darle interés a esta final. Hasta hoy he pensado siempre que Daniela sería la ganadora, pero ahora no lo veo tan claro. La encuesta que ayer abrí en Twitter (a falta de encuestas en este blog) ha superado los primeros 5.000 votos con un 52 % para Alyson y un 43 % para Daniela. Irma solo se apunta un 2 %, que ya es más de lo que tenía anoche Emma. Las espadas están en todo lo alto y no daría nada por supuesto.
Lo cierto es que es importante el impacto de la pregunta a Daniela desde las redes sociales. No sé si la beneficia o la perjudica, pero se quedó bloqueada unos segundos, y eso es fatal para un concursante. Está claro que en su blog ha escrito cosas que no concuerdan con esa imagen casi angelical que quiere transmitir muchas veces y que tanto chirría. Por otro lado, ser protagonista de la penúltima gala es bueno, aunque en este caso haya sido por una pregunta que vendría a desenmascararla. Veremos el domingo si el maletín cae de un lado o del otro.
De Emma no he dicho nada porque da para poco más que una línea. Más que hacer bulto creo que ha sido un bulto sospechoso. Se equivoca cuando presume de haber gustado a una parte de la audiencia porque en caso contrario no habría durado tanto en el concurso. Que alguien le explique que se vota para expulsar y ser casi un ectoplasma la ha podido hacer tan invisible para lo bueno como para lo malo, por lo que nadie se ha molestado en votar para echarla. Si tiene dudas que repase los porcentajes de anoche.
Porcentajes ciegos
Moleskine del gato
No quiero pensar cómo hubieran sido estos últimos tres días hasta la final si se hubiera quedado en la casa Elettra. Tal vez nos hayamos perdido el final de edición más tenso y movidito de la historia.
Aída, Alejandro y Toño recibieron a Emma dándole la espalda, con las sillas dadas la vuelta. No es falta de educación, sino un modo de protesta. Tal vez les faltó decir que tras el buen rollo de Emma hay una concursante que llegó a sugerir cosas muy feas de compañeras como Daniela, cuyo pecado ha sido si acaso ser un poco rara. ¡Menuda porquería de pecado!
Acusar a Gran Hermano de haber hecho una selección tendenciosa de los profesionales que asistieron anoche al programa es absurdo. Llamaron a todos los medios. Nadie tiene culpa si Daniela despierta mayores simpatías. Otra cosa es la opinión que merezcan los que se confunden con arrobados fans, pero el programa no es responsable de eso.
Mi encuesta personal en Twitter seguirá abierta hasta las 21 horas del domingo. Si tienes cuenta en esa red social vota. Y si no la tienes ya estás tardando.
Solo quedan tres días. Tic, tac, tic, tac. Qué emoción, ¿no?