Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rappel, sobre Carlos: “Es que le arranco la cabeza a este tío”

Finalistastelecinco.es
En todos los años que llevo comentando este programa nunca he visto un grupo de concursantes haciendo pandilla en contra de otro de manera tan enérgica y rastrera. El ‘todos contra Carlos’, del que se salva Alejandro, está resultando tan desagradable como para desear que esto termine cuanto antes. Esta madrugada le ha tocado a Dani provocar de mala manera, primero a Carlos y luego a Alejandro. En la retaguardia, Laura y Rappel seguían dale que te pego soltando bilis, desatando su rabia y diciendo las mayores barbaridades que he escuchado nunca en esa casa.

Laura decía desear que alguien de 53 tratara a la hija de Carlos del modo que él les trata a ellos. Hasta tienen que meter a una menor de 11 años. Rappel amenazaba: “Es que le arranco la cabeza a este tío”. Y Dani, con el peor de los estilos, soltaba más mierda por su boca: “Mientras discutía con él le veía esa cara de borracho”. Me da hasta vergüenza contar estas cosas dichas por gente adulta. Tanto es así que he meditado si hablar de esto o no, pero estoy obligado a hacerlo, aunque sea mínimamente.

El principal objetivo de Dani parecía ser humillar a Carlos destacando que quedará segundo. Puede que sea así, pero esto ya no es cuestión de quién gane un concurso de televisión. Se trata de una cuestión de principios y valores. Laura Matamoros, la posible ganadora, sonreía satisfecha ayer mientras Dani decía cosas como esta: “Eres un jodido sinvergüenza que no te habla nadie de los de fuera y vas a quedar segundo”. El monigote que entró para acercar a Laura en volandas hasta el maletín haciendo su trabajo hasta el último día. Siento una mezcla de sonrojo y asco.

Supongo que Dani esperaba encontrar esta madrugada el premio de que Carlos perdiera los nervios. Imagino su frustración posterior. Estoy seguro de que volverá a intentarlo. No creo que tenga ocasión más allá del jueves, porque supongo que será Dani el expulsado. En todo caso, él es punta de lanza de los que habitan el dormitorio taller de costura, donde se quedaban haciendo trajes después de la supuesta hazaña de este concursante tóxico y sin escrúpulos, un pajarraco (así le ha llamado siempre el gran Pepe Flores) que no es capaz de concitar ni siquiera un 1 % de los votos. Y ahí está la clave. Mientras en la retaguardia Laura ríe porque tiene quien le haga el trabajo sucio, este tipo tan lamentable sabe que no tiene nada que perder. Le mueve la rabia porque probablemente va a ser el finalista menos votado en la historia del programa.
Alejandro y Laura
Los que se suponen menos votados no tienen nada que perder. Además, Dani y Laura Campos han entrado para eso. Su objetivo es público desde que Toti dijera el jueves pasado que no merece ganar y pidiera el voto para Laura y Alejandro. Por cierto, ayer Alejandro mantuvo silencio durante mucho rato mientras Carlos aguantaba los insultos y las provocaciones de Dani. Hasta Carlos le afeaba que no dijera apenas nada. Podían apoyarse el uno en el otro, pero faltan ganas y sobra ambición. Alejandro sabe que está entre los tres más votados, y nadie asegura quién puede ser el primero. Igual que Laura o Carlos bien podría ser él. Calla porque teme.
Laura Matamoros se lamentaba esta madrugada de que fuera a ganar “una persona así”, refiriéndose a Carlos. Dani le contestaba: “No va a ganar”. A continuación, el comentario de Laura me pareció muy significativo: “No, ¡qué va!”. Laura está convencida de que Carlos le lleva 15 puntos de ventaja. Con la boca pequeña dice que ella puede estar disputándose con Rappel el tercer porcentaje más alto, pero ni por casualidad contempla tener un 1 % de votos. Tampoco un 18. Si a Dani le da igual todo porque no tiene nada que perder, y Alejandro calla porque teme, Laura tiene la ambición de ganar si Carlos comete un error. El error puede ser incluso hacer algo que obligue a su expulsión disciplinaria. Los acercamientos de Dani esta madrugada a la cama de Carlos posiblemente perseguían ese fin.

Funcionan como una orquesta, cada uno utilizando sus instrumentos en contra de Carlos. Una orquesta desafinada que da bastante vergüenza, pero con más moral que el Alcoyano. En estos momentos, increíblemente todos persiguen el mismo fin. Si con todo esto Carlos logra el triunfo será un auténtico milagro, aunque quienes lo estén deseando no deben dejar de intentarlo. Con cosas como las de esta madrugada dan muchas más ganas de hacer todo lo posible para impedir el triunfo de una Laura Matamoros envidiosa, caprichosa y maleducada, que presume de lo que carece y acusa a los demás de lo que ella hace. No es solo porque Carlos merezca ganar este concurso, sino por una reacción contra un grupo que pretenden hacer ganadora a Laura. Todos a una, trabajan día y noche para conseguirlo.

Piénselo bien quien tenga intención de llevarme la contraria en esto que digo sobre el grupo de concursantes que a veces es orquesta y casi siempre taller de costura. Basta con ver el grupo de concursantes, sus convicciones sobre cómo se distribuyen los porcentajes ciegos y las posibilidades que tiene cada uno de alcanzar el triunfo. Dani y Toti tienen bastante asumido que no van a conseguir mucho más de un 1 % de los votos. Su plan permanece, por tanto, invariable. Desde el primer día, estos dos concursantes han pretendido ayudar a hacer ganadora a Laura.
Escenas
Luego está Rappel, que posiblemente alberga la esperanza de ser uno de los tres porcentajes más altos, aunque también debe contemplar un colofón un poco triste a su carrera. Especialmente si tenemos en cuenta que esperaba algo equivalente a un Globo de Oro de Hollywood y puede terminar llevándose un Razzie. Rappel debe tener hoy en día dos objetivos: ganar él y en caso de que esto no sea posible evitar que gane Carlos.

De Alejandro ya he dicho que le paraliza la idea de hacer algo que le perjudique. ¿Y si estuviera él detrás del porcentaje mayor? Por tanto, cautela y pocos líos. Esa parece ser su personal consigna. Y, por último, Laura puede suavizar sus invectivas en contra de Carlos porque sabe que tiene personal a su servicio en disposición de hacer el trabajo sucio. El panorama compone un tradicional todos contra uno que tan malos resultados da siempre a la mayoría. De no ser por el apoyo mediático con el que cuenta Laura Matamoros no habría duda alguna de que Carlos ganaría de calle este concurso.
No solo parecen pandilleros de baja estofa, sino que encima son torpes como concursantes. Sabido es que no hay manera más eficaz de hacer ganador a un concursante que el todos contra uno. Ha sucedido así en varias ocasiones. Los más grandes ganadores han tenido escaso apoyo entre sus compañeros, tanto dentro como fuera de la casa. Legiones de reventados han ayudado a hacer ganadores a Pepe Herrero, Iván Madrazo o Pepe Flores. El domingo Dani confesaba hablando con Carlos que le recordaba mucho a Pepe Flores, a quien él odia. No me extraña nada. Tengo dicho que Carlos tiene mucho del ‘príncipe’. Esa vitola de ganador no debería perderla, mucho menos contra una concursante mediocre como Laura, que para conseguir cierto protagonismo ha necesitado siempre apoyarse en otro concursante, llámese Javier Tudela o Alejandro Nieto.

Voy a ir cerrando esto por hoy porque me da coraje entrar en un bucle semejante al que observo en esa casa. La melodía de cada día es igual: críticas y comentarios despectivos en contra de Carlos, alguno también contra Alejandro, hasta llegar a las provocaciones y la bronca sin sentido. Es lo menos divertido que he visto nunca. La perspectiva de seguir así durante más de dos semanas me horroriza. Creo que sería el momento de hacer algo para evitar el enquistamiento de esta desagradable situación. Empezaría por ir vaciando la casa. De momento, Dani será posiblemente expulsado por el público y Toti debería ser obligada a abandonar por la irregularidad que supone su renuncia a competir en favor de otros concursantes.
Escenas
En realidad, lo mejor que podría pasar sería quitarse a Dani y a Rappel primero, a ser posible los dos juntos este jueves. El primero porque está muy entrenado en intentar sacar de sus casillas a otros concursantes. Lo vimos repetidamente en su edición, no solo en contra de Pepe Flores, sino también con Hugo Pierna. Y el adivino fallón porque no estando él sería clausurado el taller de costura y Laura Matamoros dejaría de tener con quien soltar su veneno. Su tocaya no es buena compañía para eso. Me puedo quejar de su estridencia y de haber entrado a rendir pleitesía a la otra Laura, pero no está hecha a ciertas tonterías. No la veo buena compañera de costura.

Moleskine del gato

Iba a dedicar parte del escrito de hoy a repartir regalos de Reyes a todos los concursantes de esta edición. Es un ejercicio que me gusta hacer, ya sea en su tiempo o no. De momento aborto la intención porque hoy a muchos les dejaría carbón. O un mojón.

En el resumen de ayer veía a Alejandro caer en el mismo error que he comentado en Laura o Rappel. Estos hicieron inventario de bienes de la familia Nieto y llegaron a la conclusión de que el padre de Alejandro “está forrao”. Así lo expresaba Rappel hace días. Pues bien, igual de mal que esto me pareció ver a Alejandro haciendo recuento de pisos o vehículos de lujo propiedad del adivino. Hasta una moto de agua vi aparecer por ahí. También las personas a su servicio. Es un error porque sobre el estado de las finanzas de uno solo sabe la verdad uno mismo. Pero es que, además, no merece ganar quien menos tiene, tampoco todo lo contrario. No es la caridad, amigos. Esto es Gran Hermano.