Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La prueba de la trempera matinera

Luis y Paula muy juntos en la camatelecinco.es
La expulsión de esta noche se me antoja fundamental para el desarrollo futuro del programa. También para determinar el estado de ánimo general entre los concursantes. Por la razón que fuera, pocos en la casa creen que Alfredo pueda ser el expulsado de esta noche. Hemos escuchado en estos últimos días a varios habitantes que la cosa puede estar entre Yoli y Xamy, aunque sospecho que la mayoría se decantaría por esta última. Podemos decir, por tanto, que será una sorpresa si finalmente es el hermano de Omar quien sale de la casa.

La expulsión de Alfredo sembraría de dudas el entorno de una serie de concursantes, aquellos que se han autoerigido como defensores de la moral y las buenas costumbres. Sus críticas a Xamy o Yoli se han centrado en si aportaban más o menos a las labores domésticas, en el caso de la primera, o si rebañaban con los dedos los restos de crema de cacao del frasco, en el de la segunda. Son los mismos que no han tenido reparo en salir del pabellón de pruebas y censurar a las chicas en su conjunto por no tener limpia la encimera de la cocina.

Lo gracioso es que quienes hacían esas críticas eran Fran, Omar o Alfredo, por poner tres ejemplos de concursantes a los cuales hemos visto aportar muy poquito o cuyas formas dejan mucho que desear en algunas ocasiones. Fran está descubriendo su afición a la cocina casi al tiempo que se está empezando a convencer de que tiene un talento para la radio. Según propia confesión, a su edad jamás había cocinado, lo cual llama poderosamente la atención. Su aportación a las labores de la casa no ha ido más allá, y aún ha sido mayor que la de Alfredo, por ejemplo.

Alfredo dijo el segundo día de estancia en la casa que no haría jamás el cuarto de baño. También ha confesado que le da asco fregar platos. No le hemos visto nunca en la cocina, y dudo mucho de que haya barrido más de una vez el suelo. ¿No resulta curioso que critiquen a Xamy porque no hace nada y Alfredo se vaya de rositas? Habiendo visto algunas cosas que han hecho los del trío calavera parece increíble que se atrevan a censurar el comportamiento de otros.
Escenas GH
Alejandra interrumpía anoche a Fran en su éxtasis radiofónico (es capaz de preguntar al ‘súper’ a las dos de la madrugada si habrá radio, lo cual da idea de su enganche) para contarle que alguien había escupido en el espejo del cuarto de baño. Al apoderado poco pareció importarle, algo probablemente relacionado con los posibles sospechosos. En ese momento, solo estaban acostados Alfredo y Omar, mientras el resto habían tenido un arranque de travestismo que les hizo vestirse a los chicos de mujeres y de hombres a las chicas. Imagine el lector cual hubiera sido la reacción del aspirante a Luis del Olmo si las sospechas hubieran recaído en Paula o Alejandra.

Paula y Alejandra son las dos concursantes a las que Fran no paró de machacar en sendas fiestas hasta hacerlas llorar. A la primera por no comportarse tal como es, supuestamente. A la segunda precisamente por lo contrario. El pecado de Paula parece ser contenerse y no responder a las provocaciones. Es de suponer que Fran hubiera gozado si en lugar de reprimirse le hubiera arreado a Omar con la almohada durante la bronca postputanesca. Sin embargo, a Alejandra le dio la chapa infinita porque no le gustó un juego propuesto en la fiesta de pijamas de este martes y había dicho “me la chupa”. Grave pecado, sí señor. ¿No había que ser auténtico? ¿En qué quedamos, Fran?

Ese Fran castrador, que anoche hacía de ‘súper’ pidiendo “cambio de tema, chicos”, es el mismo que pretendía poner a Paula ante el precipicio poniendo por encima de cualquier otra cosa la necesidad de ser uno mismo y no reprimir los impulsos más primarios. El que a veces parece pretender la armonía en la casa y nos ha terminado hartando hablando sin parar de lo maravillosamente que se llevan los concursantes este año, es el mismo que mete cizaña siempre que puede, tergiversando todo lo posible con el fin de dejar mal a algunos compañeros.

Muy acertada estuvo Alejandra cuando recordando el ‘putanesca gate’ señalaba que Fran se había descojonado de la risa en el momento, pero luego le parecía todo gravísimo. Aparte de las múltiples modificaciones que introdujo en el relato, que poco o nada tenían que ver con lo ocurrido, contrastan sus histriónicas risotadas con que quisiera convencer a Loli de que Paula había tenido muy mala intención al decir lo que dijo. Si una tuvo mala intención al decirlo se supone que el otro igualmente la debió tener al reír la gracia.

Fran es capaz de censurar a Alejandra por decir “me la chupa” al tiempo que elogia a Omar por comportarse como un caballero después de que llamase “puta borracha” a Paula, a lo que añadió lindezas del tipo “gracias a que estamos aquí porque fuera esto hubiera acabado de otra manera”. Hasta ahí llega el tósigo de Fran, incapaz de censurar nada que venga del trío calavera, incluso cuando Alejandra va a contárselo justo en el momento en que habían descubierto el escupitinajo en el cuarto de baño.

Así están las cosas. Un día dejan encendido a propósito un cepillo de dientes eléctrico ajeno. Otro tiran al suelo una pasta de dientes que alguien se ha dejado al lado del lavabo. Y si se tercia, también arrojan al suelo la ropa de alguien por cometer el pecado de haberla dejado sobre su baúl. Esas tres cosas hemos visto hacer a Omar, o hemos sabido que las haya hecho. Y en más de una contó con la complicidad de Alfredo. Podemos imaginar que alguno de los dos escupió anoche en el espejo. Pero Fran jamás dirá nada sobre esto.

Fran es un auténtico maestro en dar malos consejos, justo lo contrario que hemos visto en su pareja de concurso y representado, que parece en muchas ocasiones su enemigo. Luis pierde mucho cuando parece imitar a su apoderado, censurando que Alejandra diga “potorro”. ¿Qué sería de la prima sin decir ‘potorro’? Debemos admitir una cosa y así nos lo quitamos ya de encima. Las primas nos hacen gracia a muchos hagan lo que hagan. Algún día veremos a Alejandra eructar y aplaudiremos. Es así, y no me veo capaz de explicar por qué.

Me llaman la atención los comentarios de algunos respecto a que se le está consintiendo todo a Paula, porque no creo que sea así. Es más, creo que esta concursante arrastra la rémora de sus primeras dos semanas en el concurso, y creo que le va a costar mucho quitarse eso de encima, si lo consigue. Sin embargo, una ventosidad de Alejandra a tiempo será masivamente celebrada. No lo critico, yo mismo participo de esa inexplicable fascinación.

Yoli no le va mucho a la zaga a Alejandra, aunque sigue perdiendo puntos cada vez que se tiende en la cama junto a Jonathan, especialmente si va a pedir que le diga “no vas a ser la expulsada mañana, y si lo fueras te voy a echar mucho de menos”. Esperar que el primo le dijera tal cosa es muestra de lo ajena a la realidad que está Yoli muchas veces. Pedir que se lo diga es una muestra más del orgullo y la dignidad perdidas. Yoli mendiga una vez tras otra, y cuando consigue que le den una pequeña limosna le sirve de justificación para seguir mendigando.

Reconduciendo esto un poco, empecé diciendo que la expulsión de esta noche puede ser fundamental para graduar y equilibrar los estados de ánimo en la casa. Ahora mismo, los dos grandes grupos que típicamente se forman en este programa, vendrían a ser los chicos por un lado y las chicas por el otro. Como la naturaleza es sabia, y dado que ellas son dos menos que ellos, Luis estaría en el lado de las chicas, como una más. La salida de Alfredo vendría a bajar un poco los humos de los chicos, cuyo ego puede inflarse aún más si pasan la prueba semanal ellos y no ellas.

Sospecho que la prueba va a ser superada al completo, aunque esto es algo que no conoceremos hasta la gala de esta noche, para lo cual volveremos a ver a Bustamante, quien comunicará su resolución. Esta semana competían chicos contra chicas, aunque todos están igualmente interesados en que ganen ambos grupos. Por eso no se explica que tras la actuación final que tuvo lugar anoche, Omar anduviese criticando aspectos de la coreografía y ejecución de ellas. Tirando piedras contra su propio tejado.

Y es que esta semana pueden ganar el presupuesto entero si dan por buenas ambas coreografías, presupuesto medio si solo aprueban la de los chicos o la de las chicas, y nada de presupuesto si no resulta aprobada ninguna. Estuvieron mejor los chicos, todo hay que decirlo. Tal vez las chicas estén mejor cantando, pero ejecutaron su coreografía con pocas ganas, y apenas disimularon que estaban encajando un playback de su propia grabación. Algunas ni siquiera movían la boca mientras bailaban. Los chicos estuvieron más enérgicos y animados, aunque también debo decir que al ser dos más su coreografía tenía más posibilidades.
Escenas GH
Después de la expulsión vendrán unas nominaciones en positivo, lo cual estábamos esperando. Parece ser que también serán a la cara, aunque no tengo claro si nominarán delante de sus compañeros o después de nominar podrán verlo todos. La fórmula perfecta ha sido realizada alguna vez, y consiste en grabar las nominaciones previamente y poner las grabaciones en la casa durante la gala. Esto evita la ventaja de los que nominan últimos si lo están haciendo a la cara y en directo.

Es como jugar con las cartas marcadas. Los primeros tienen que hacer su jugada sin saber lo que harán los demás, mientras que los últimos pueden ajustar y modificar su elección en su beneficio, en orden a como vaya la cosa. También pueden hacerles poner por escrito sus nominaciones y que en directo lo expliquen a la cara, sin poder salirse del guion escrito por ellos mismos, pero incluso esto se me antoja menos oportuno porque seguramente muchos suavizarían sus razones, especialmente con concursantes que gustan de quedar tan bien con los demás, como la mayoría de este año.

Las nominaciones en positivo me inspiran dos cosas. Primero ese análisis en positivo de los concursantes que suelo hacer cada edición. Está viniendo, y he de decir que esta vez me apetece especialmente. Entre otras cosas porque cuando digo que prefiero cien ‘omares’ a un solo Fran estoy diciendo algo completamente cierto. Aunque desapruebo muchas actitudes del clan de Carabanchel, vuelvo a repetir que me parecen corderos con piel de lobo, además de creer que aún están por demostrar muchas cosas, algunas de las cuales espero que sean positivas. De quien me va a costar componer un párrafo pensando en positivo es de Fran. Ahora mismo, me vale cualquier plano de la casa, incluso el del ojo del logo (que vimos ayer durante minutos), mientras no aparezca Fran.

Lo otro que me invita a hacer la nominación en positivo es mi propia previsión baldía, mucho más baldía si tenemos en cuenta que hay un factor tan desconocido como decisivo, que es la inmunidad. A pesar de ello, vamos a jugar un poco a adivinar, sin utilizar velas de cumpleaños ni nada.

Alfredo/Vitín/Omar: Fran/Luis (2), Hugo/Azahara (1)
Jonathan/Juanma: Hugo/Azahara (2), Yoli/Alejandra (1)
Fran/Luis: Loli (2), Paula (1)
Loli: Yoli/Alejandra (2), Fran/Luis (1)
Hugo/Azahara: Jonathan/Juanma (2), Fran/Luis (1)
Paula: Fran/Luis (2), Yoli/Alejandra (1)
Alejandra/Yoli: Jonathan/Juanma (2), Paula (1)
Xamy: Hugo/Azahara (2), Paula (1)

Así las cosas, la suma final de votos quedaría del siguiente modo:
Fran/Luis 6
Hugo/Azahara 5
Yoli/Alejandra 4
Jonathan/Juanma 4
Paula 3
Loli 2
Xamy 0
Alfredo/Vitín/Omar 0

Es decir, quedarían nominados el trío Alfredo/Vitín/Omar, Xamy y Loli. Aunque insisto en que depende mucho de cómo se hagan estas nominaciones, además del factor inmunidad, que no podemos conocer.

Moleskine del gato

Ayer hicieron los concursantes la promoción de una ducha con música incorporada y de regalo les dieron una a un chico y otra a una chica. Los elegidos fueron Azahara y Jonathan. Era el ‘Día del Mueble’ en Guadalix, por lo que se ve.

Paula confesó que Luis se había despertado con la tienda de campaña puesta, un morning glory en toda regla, y que le había tocado accidentalmente. Dice que no sintió nada, lo cual le confirmó que la relación entre los dos es de hermanos. La realidad desmonta carpetas con facilidad pasmosa. Falta que Alejandra pase por la prueba de la trempera matinera, lo que la Wikipedia llama tumescencia peneal nocturna. Si tampoco siente nada y piensa que se la está tocando a su hermano habremos acabado con todas las posibilidades habidas.

Y esta noche tenemos una fiesta, con Mercedes Milá de anfitriona. Ya he contado antes alguna de las cosas que nos esperan, a lo que puedo añadir que pasará por la casa Pedro García Aguado para ayudarles en la prueba de inmunidad. Alguno cuadraría más en Hermano mayor que en Gran Hermano. Lo esperamos todo, seguro que no nos defraudará.