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Embebida en mi libro

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Iba leyendo un libro gordo. ¿"Qué leerá?" le preguntó una chica a su amiga junto a mí en el tren. "Será un best seller que ha comprado en la estación". El chico era joven, un chaval de manos grandes y fuertes de mucho tajo. Sonrió y lo cerró momentáneamente. Era 'Crimen y castigo', de Dostoyevski. Ellas se soprendieron y el siguió devorando su libro sin apenas volver a levantar los ojos.
Cuando un libro te atrapa hay pocas cosas más apasionantes.
Cuando un libro te atrapa estás deseando abrirlo y que te dejen tranquila para sumergirte en él.
Cuando un libro te atrapa quiere decir que nadie te ha obligado a leerlo.
La lectura apasionada nace de la curiosidad, del contagio y te ayuda a no sentirte nunca solo.
Hoy se celebra en mi tierra un día precioso. Hoy las calles de mi ciudad están llenas de tenderetes con miles de libros. También de rosas.
Me voy a permitir recomendaros el que terminé anoche: 'Chesil Beach', de Ian McEwan. Me lo regaló Montse, mi librera, después de un acto emocionante: Samuel Eto'o y yo charlamos con un grupo numeroso de niñ@s de la lectura y del fútbol en su librería imprescindible de la calle Buenos Aires de Barcelona.
Nunca he entendido que la literatura llegue a nosotros por obligación de leer y no por el entusiasmo.
Hay expertos que llegan a decir que la única manera de acercar a los niñ@s a los libros sería prohibirlos.
Conozco a un profesor que ponía tres libros encima de su mesa y sólo hablaba de dos, el tercero no era para ellos. Siempre era el primero en el que se interesaban.
'Chesil Beach' me ha parecido una pequeña obra maestra. En el están todas las piezas que forman el puzzle de nuestras ignorancias y de nuestros anhelos. Y como me pasa siempre, ahora necesito leer más y más de este autor que ya antes me había cautivado con otras de sus obras. ¡La pena es que ésta es ya la última!
La foto que hoy os pongo es muy conocida pero, para mí, sigue siendo emocionante volver a mirarla.
Ese beso no conoce barreras. Ese beso les ha aislado del mundo.
Ese es el beso que todos los seres humanos tenemos derecho a protagonizar alguna vez. Y lo digo porque hay gente que no lo ha conocido nunca, y no estoy exagerando.
Yo también echo de menos a Astrágalo. Su beso a Alba podría haber sido como este.
Tenemos que tener paciencia, aparecerá.
Y el vuestro? contádme cómo fué y qué os ha quedado de esos besos inolvidables.