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Serenidad

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Hoy viernes, se ha reducido mucho el grupo de posibles concursantes de GH que vayan a entrar, por fin, en la casa. Hoy ha comenzado la última fase del casting y puedo deciros que, por lo que me cuentan, hemos tenido suerte y, si todo sale bien, veremos de nuevo, un gran programa.
Y lo digo porque siempre está la incógnita; la incógnita de si esos seres humanos que vayan a ser seleccionados y que individualmente son los mejores para Zeppelin y T5, al unirse a los demás y formar el grupo definitivo, crecerán o se harán pequeños.
Esa incertidumbre acompaña éstos días a todos mis compañer@s que quieren encontrar lo mejor de lo mejor para ofreceros en este GH10 tan significativo. La química que nace en el instante de entrar en la casa de Guadalix de la Sierra es totalmente impredecible. ¿No os parece ese uno de los factores más fascinantes de este formato?
El lunes haremos las grabaciones de las promos. Ya os contaré.
El miércoles tengo pruebas de vestuario con Mayte, mi estilista, a la que podéis leer en su blog desde hace semanas.
Espero que de inmediato me pongan al corriente de todo lo que los seguidores de este programa estáis deseando saber.
Quizá algun@ no me crea cuando digo que no tengo información pero os aseguro que es tal cual.
Dice Senador que la espera se hace insoportable; para mi es todo lo contrario porque la espera es una promesa de algo que tendrá que llegar pero que todavía no existe. La espera es como los primeros días de la primavera: llena de potencia. Cuando al fin llega ese instante del "Comenzamos" el tiempo pasa a correr tan deprisa entre mis dedos que cuanto más tarde en llegar, mejor. Ojalá el programa durara seis meses en lugar de tres!
La India, me preguntas qué esperaba cuando empecé el blog y me dices si puedo decíroslo. Claro!
Para situarme mejor en esos primeros momentos del blog he vuelto a leer el primer post y ahí está todo muy claro: quería acreditar la frase, quería aprender a escribir y esperaba poder hacerlo con absoluta libertad.
Lo primero: decir "lo que me sale del bolo", sois muchos de vosotr@s l@s que la habéis usado para decir lo que habéis querido, yo también.
Lo segundo, más complicado, va para largo pero le voy viendo momentos de felicidad. Escribir es potente y aunque sudo tinta y releo y corrijo el post decenas de veces hasta que le doy a "enviar", como si me fuera en ello la vida, me permite expresarme mucho más de lo que jamás soñé que haría.
Lo tercero, tan importante cuando aún quedan en la memoria censuras con mayúsculas cuando empezaba a trabajar como periodista hace más de 30 años, lo tercero, está siendo espectacular. Ni un punto ni una coma han variado a mis textos. Os parecerá lo normal, yo lo valoro enormemente.
El Bolo se ha convertido en algo inesperado para mi. El Bolo, según decís muchos de vosotros, es un lugar cercano que nos pertenece, donde uno se siente calentito y donde se escuchan voces de amistad, virtual pero amistad, cariño, apoyo, comprensión, crítica e incluso amor. Si fuera verdad que escribir y expresar lo que duele es el principio de la curación , estamos ante un auténtico tesoro que hemos hecho entre tod@s.
NataliaG, contesta a laRambla y lo hace desde su verdad, su herida. Es muy interesante leerla, como lo es leer el artículo de Gonzalo Pontón, ese editor pionero, que recomienda la Rambla. Me gusta que el blog pueda servir para desatar nudos - ese podría ser otro logro de los que nunca pensé en alcanzar - y los de la lengua son muy enrevesados. En todo caso no me parece justo que se hable de dictadura porque sencillamente, desde mi punto de vista, no es verdad.
Hoy he colgado la foto de un cuadro de una pintora que conocí, Rosa Batalla. Estos africanos jóvenes que ella retrata, bien podrían ser alguno de los que nunca llegaron vivos a nuestras costas horas antes de partir a esos viajes de esperanza. Desde que hicimos en 'Diario de...' el reportaje de las pateras no me quito de la memoria sus expresiones de absoluta incomprensión. También esto me ha traido el Bolo: hago una foto que me sugiere una reflexión, la guardo y cuando la necesito, ahí está: esperándome para ayudarme a colocar una palabra detrás de otra.
El Bolo es un espacio abierto a tod@s "sin excepción" y eso a mi me da, como desea Mavi972, serenidad que no es poco en estos momentos.