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La cara del futuro

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No quería venir al mundo.
No quería salir de la barriga de su madre y a mí no me extraña nada: es hija de una de las mejores productoras de televisión que he conocido. Una productora de televisión sabe cómo conseguir lo que es necesario para hacer fácil la vida de los que le rodean.
Seguramente la niña fue teniendo a lo largo de sus nueve meses de embarazo todo lo que necesitaba para hacerse grande y fuerte. Todo.
Llegar al mundo le estaría dando hasta pereza, por eso no acababa de querer nacer.
Con esos ojos tan abiertos desde que por fin la forzaron a salir de su madre, debió pensar que iba a ver muchas cosas que no le gustarían: peleas, enfermedades incurables, enfrentamientos, mujeres asesinadas casi a diario por sus parejas, niñas encerradas en sótanos para saciar la adicción de sus padres, terremotos, jefes de policía corruptos.
Pero sintió que una frase de El Roto la asustaba por encima de todo: "¿cómo es posible que tengan más hambre los ahítos que los que no comen?"
Nació el 8 de mayo y trajo mucha lluvia de la buena a nuestro país que tanto la necesita.
Pesó 3 kilos 400 gramos y todo fue bien al final. Tuvo a su madre 10 horas luchando con las contracciones y por fin su padre supo qué se sentía teniendo en sus brazos aquella cosita tan fuerte y tan delicada.
Uxúe es hija del equipo de 'Diario de...', es hija de nuestra querida productora Nekane y del mejor cámara de nuestro país, David.
Esta niña ha vivido ya, con nosotros, momentos emocionantes y ha trabajado, antes de nacer, en algunos de nuestro reportajes. Vivió con el equipo sin que supiéramos que estaba de camino, las inmensas diferencias entre Israel y Palestina; escuchó sin entenderlas las plegarias frente al Muro de las Lamentaciones, hasta experimentó lo parecido que era vivir dentro de la barriga de su madre y las aguas del Mar Muerto. Es nuestra niña.
Hoy la he conocido y me ha vuelto a maravillar la perfección de un recién nacido. Su instinto de supervivencia, su determinación.
Hoy he vuelto a recordar cuántas alegrías y esperanzas quedan, a veces, en el camino. Me pasa siempre: nunca doy por hecho que un parto es algo que va a salir siempre bien. He conocido casos muy duros a los que mando desde aquí mi recuerdo mezclado con admiración y cariño.
Hoy he visto en su cunita la cara del futuro y me ha parecido una preciosidad.